Lunes 03 de Mayo de 2010
Por una dolencia menor, tuve internada por cuatro días hace una semana atrás en el Sanatorio de la Mujer a mi hija de 18 meses. La habitación la compartía con otro paciente que tenía una enfermedad contagiosa. Nos enteramos de ello porque nos comentaron sus propios familiares. Al consultar con la guardia del sanatorio para que nos cambie de habitación nos dijeron que no era así. Confiando en el criterio médico nos quedamos tranquilos. Pero al día siguiente un doctor que visitó al paciente le dijo que no salga a los pasillos porque era contagioso, como así también escuche decir a dos enfermeras en voz baja “lavate bien las manos que es contagioso”. Lo que quiero expresar por medio de esta carta es mi indignación e impotencia por la poca importancia que le dan en ese sanatorio a la salud de los pacientes y sí mucha importancia a su beneficio económico ocupando la mayor cantidad de camas posibles
a cualquier costo.
Diego Malvestiti, DNI 23.247.112
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