Jueves 26 de Noviembre de 2009
No me parece justa ni seria la crítica sistemática, y hasta obligatoria, de todas y cada una de las medidas que realiza nuestro gobierno nacional, por parte de una oposición incapaz de tomar la iniciativa a la hora de generar propuestas claras y concretas. El subsidio de los 180 pesos por hijo para los desocupados o con empleo irregular es una medida concreta que avala una mejor distribución social de la riqueza, más allá de que puedan cuestionarse tal vez otros asuntos de fondo. El proyecto de reforma política y la ley de medios audiovisuales me parecen dos claros ejemplos de intentar mejorar la calidad institucional y democrática del país, el primero aún en debate, la segunda ya como ley. Es fácil cruzar la vereda y escupir hacia ésta, criticar sin proponer nada, desmerecer todo intento de avance social desde el campo político. Si la oposición no está de acuerdo con estas iniciativas, tiene a su disposición sendas bancas en el Congreso de la Nación para ofrecer nuevas ideas y propuestas, en lugar de abandonar el recinto sin el menor sentimiento de responsabilidad en su gestión. Todos sabemos que en la Argentina hay hambre, pero pocos parecen reaccionar frente a él. Por último, quiero agregar que sólo el que hace puede ser criticado por eso que hace... y desde ya, es más sencillo opinar y descalificar el producido de los demás.
Martín Rodríguez, estudio_rlg@live.com.ar