Edición Impresa

"Creo que con esfuerzo y trabajo siempre se realizan los sueños"

Nora González Pozzi cumple 20 años al frente del Estudio de Comedias Musicales. Muchos de sus alumnos tuvieron trascendencia nacional e internacional. "Hemos dado frutos", indicó.

Lunes 14 de Julio de 2014

Nora González Pozzi vibra con cada uno de sus alumnos. Así lo hace desde hace tiempo, y en estos días cumple veinte años como directora del Estudio de Comedias Musicales, del teatro El Círculo. En medio de otra movida agenda de las vacaciones de invierno, y con dos obras en cartel (ver aparte), González Pozzi dialogó con Escenario para repasar algunos momentos de su etapa como formadora de artistas: "En veinte años muchísimos han sido los alumnos que tienen y han tenido trascendencia nacional e internacional. Hemos dado frutos, no hay dudas. Es imposible nombrarlos a todos, porque cada uno de ellos es único y parte de nuestra historia. Nuestro mayor logro fue haberlos cuidado, capacitado y orientado para que luchen por su vocación con dignidad y para que crean firmemente que, con esfuerzo y trabajo, siempre se realizan los sueños".

—¿Qué fue lo mejor de dos décadas al frente del Estudio de Comedias Musicales?

—Veinte años, cuántos momentos, alumnos queridos, aplausos, proyectos, lágrimas. Creo que lo mejor de este tiempo fue que Dios me haya permitido transitarlo con salud, en familia y sin perder la motivación y la energía del primer día.

—¿Por qué elegiste "La Princesita Sara" y "Romeo y Julieta, El Musical" para festejar los 20 años?

—"Romeo y Julieta" es una obra emblemática, un clásico de excelencia, que fue escrita y dirigida por mi hija, Luciana González Pozzi. Es un valioso y comprometido trabajo que actualiza la trágica historia y la acerca al adolescente de hoy. En cuanto a "La Princesita Sara" es un cuento musical que emocionará a grandes y a niños. Elegimos estas obras porque ambas rescatan diferentes valores. "Romeo y Julieta" transmite que el amor no tiene barreras, que el odio y las luchas entre hermanos sólo nos dejan heridas imborrables, que la violencia, un mal que ha invadido al mundo, destruye el futuro de los hombres. Y "La Princesita..." resalta el valor de la amistad, la igualdad y la dignidad de todos los niños. Con música del compositor Angel Mahler es un canto a la alegría y la esperanza.

— ¿Qué figuras surgidas del Estudio de Comedias Musicales lograron trascendencia nacional?

—En veinte años muchísimos han sido los alumnos que tienen y han tenido trascendencia nacional e internacional. Actores de teatro y televisión, productores de espectáculos, coreógrafos, directores, escritores, diseñadores de vestuario, maestros de técnica vocal, maestros y directores de escuelas de arte. Hemos dado fruto, no hay dudas. Es imposible nombrarlos a todos, porque cada uno de ellos es único y parte de nuestra historia. Pero hay algo que los identifica. Ellos nacieron artísticamente en el Estudio de Comedias Musicales del teatro El Círculo y nuestro mayor logro fue haberlos cuidado, capacitado y orientado para que luchen por su vocación con dignidad y para que crean firmemente que, con esfuerzo y trabajo, "siempre", y lo resalto entre comillas, se realizan los sueños.

—Pese a que siempre se dice que Rosario es cuna de talentos, es cada vez es más difícil producir un musical desde el interior del país?

—El Estudio de Comedias Musicales, por elección, es una escuela formadora de actores. Un laboratorio para investigar, crear, representar y hacer arte. Hemos realizado giras por el interior del país, ganamos premios en Buenos Aires y Mar del Plata. Y tuvimos el inmenso honor de ser invitados a presentar el musical de mi autoría "Nazareno Cruz y el lobo" en el Teatro Nacional Cervantes de Capital Federal, uno de los más emblemáticos de la Argentina.

—¿Buenos Aires le dio la bendición al Estudio de Comedias Musicales o resta el desafío de impactar en la calle Corrientes?

—No está en mí en este momento la motivación de hacer temporada en calle Corrientes, eso implicaría abandonar por un tiempo la escuela, que es lo primero. Debo reconocer que Buenos Aires es y ha sido muy amigable y generoso con nosotros y en especial con mis alumnos que la han elegido para su vida profesional. Allá se los distingue y se los elige.

—¿Es complejo hacer comedias musicales destinadas al público infantil o pre-adolescente en momentos del auge tecnológico del siglo XXI?

—El hombre en su gran mayoría ama la magia del teatro, esa energía que fluye del escenario hacia el espectador y viceversa genera un estado de gracia imposible de definir. La tecnología ha subyugado al planeta y debemos aprovechar todas las maravillas que nos ofrece. Pero el duende del escenario seguirá sobreviviendo eternamente mientras existan esos locos geniales que son los artistas.

¿Te gustó la nota?

Dejanos tu comentario

LAS MAS LEÍDAS