"Creo que algo habré hecho bien para estar vigente todos estos años"
El uruguayo Rubén Rada lanzó el CD "Confidence", que traerá a la Argentina. El músico dijo que las canciones de este álbum le servirá para "insertarse en los festivales de jazz".

Martes 19 de Julio de 2011

El músico y compositor uruguayo Rubén Rada, quien había confesado su deseo de dejar de tocar en público, anunció su retorno a los escenarios para presentar un disco con su nueva banda, Rada Instrumental, que reúne músicas "divertidas y calurosas" que servirán de excusa para "insertarse en los festivales de jazz".

El material, denominado "Confidence", congrega diez canciones festivas, con melodías pegadizas, rítmicas rigurosas y un amplio campo para la improvisación. Rada afirmó que las composiciones remiten a la legendaria agrupación uruguaya Opa, que cultivaba en los 70 la vertiente del jazz-rock.

Rada adelantó que, con este material en mano, se presentará a en la Argentina porque "se trata de músicas para tocar con otros músicos, con amigos", aunque todavía no tiene una fecha programada.

Rada Instrumental se completa con Osvaldo Fattoruso (batería), Artigas Leal (trombón), Miguel Leal (trompeta), Gustavo Montemurro (piano, teclado, arreglos), Santiago Gutiérrez (saxo), Matías Rada (guitarra y voz) y Gerardo Alonso (bajo).

Juicios. Según explicó el cantautor uruguayo, los juicios sobre su trabajo son algo que hoy pasaron a un segundo plano. "Hay veces que ya no sabés como conformar. A Fito Páez, por caso, lo han criticado mucho y yo prefiero toda la vida un tema suyo antes que cincuenta de otros artistas. Yo sé que a esta altura de mi carrera no soy el mismo del comienzo, soy otro tipo, pero si me he mantenido vigente en Latinoamérica es porque algo habré hecho bien", afirmó.

El artista explicó las razones que lo llevaron a hacer un disco instrumental argumentando que quería hacer algo "distinto". "En tantos años, le he cantado a la mujer, al amor, a todo... Ahora tenía ganas de hacer un material distinto. Cuando uno hace la percusión y el canto a la vez, una de las dos cosas sale mal. Si uno hace la percusión, está atento a los climas que va creando, a no tocar encima del baterista, y por lo tanto descuida el canto. O a la inversa. Por eso ahora me concentré en la percusión".

Tributo. Opa, su banda anterior, está presente de forma deliberada en el espíritu del álbum: "Pero acá falta Hugo (Fattoruso) -explicó-. Cuando él rearmoniza una canción, cambia todo. Acá hay melodías sencillas que sirven de plataforma para la improvisación".

El disco reúne una selección de músicos muy adiestrada en las sonoridades rioplatenses. El proceso, contó Rada, comenzó cuando se encontró con Osvaldo Fattoruso después de un largo tiempo y que "es alguien que está en otro nivel, lo que hace embellecer a cualquier música", elogió el uruguayo. También reunió a Montemurro, a su hijo Alonso con quien toca por primera en un disco.

Rada, además de este disco, está trabajando en un material sobre la historia del candombe. Con esa premisa tiene planeado editar un disco doble acompañado por un libro y fotos. "Quiero que sea una reliquia. Será una suerte de «Misa Criolla», pero del candombe", concluyó.

Un disco entre amigos

Rubén Rada apuntó que un disco instrumental le permite “descansar” y que una formación colectiva implica una “responsabilidad diferente” al formato solista, algo que, de algún modo, había generado su deseo de tomar distancia de los shows en vivo.

Rada, que había anunciado su deseo de abandonar los escenarios, aseguró que el formato de Rada Instrumental le permite retornar desde un lugar distinto. “En el escenario, los músicos damos exámen todos los días; toda la responsabilidad a veces recae sobre uno. Si las letras están bien o no, si afino o desafino... Este formato es otra cosa, es algo de amigos. La idea es esperar que el disco empiece a sonar un poco en la Argentina e ir a presentarlo, tocarlo con amigos, tocarlo en los festivales de jazz”.

Musicalmente, el cantante contó que el álbum incluye de “temas instrumentales que bien pueden funcionar como la cortina de fondo de un programa de televisión. Puede encuadrarse en el jazz o el latin-rock, porque los solos son más rockeros que otra cosa. Son temas articulados desde las melodías”, señaló.

El hábito de buscar más

Inquieto. Esa es la palabra que define al Negro Rada. Le cuesta estar en un mismo lugar, se aburre. Y lo bien que le hace a su música. El Negro busca sonidos, va por más, a veces con felices resultados, otros no tanto, a veces con pincelazos de popularidad, otras veces duerme en las bateas, pero siempre se mueve, condición esencial para que un artista sea justamente eso. En “Confidence”, Rada revive la mística de Opa, ese grupo que impuso aquel mosaico estético, que partía del candombe para mixturarse con el jazz y el rock, y le daba un sello más rioplatense a la fusión. “Bueno que me voy”, el primer corte del disco subtitulado como “Rada instrumental”, tiene el carácter festivo de aquel grupo. Opa apostaba a esa impronta y a la improvisación con talento, no al delirio de los solos que invitan a la siesta. Aquí se puede oir a Matías Rada, su hijo, en punteos demoledores, a Gustavo Montemurro en sutiles pasajes de piano, como se destaca en la balada “Solymar Beach”, e incluso una sección de vientos que invoca las raíces afroamericanas en “Samba rusa” y en “Bombe”. Rada vuelve como parte de una banda de ocho músicos, con la presencia de un histórico como Osvaldo Fattoruso en la batería, en una apuesta que sacude. Que hace un link con el pasado, pero sube el target artístico hacia el futuro. Típico de los inquietos.