Jueves 20 de Noviembre de 2008
"Es un sueño convertido en realidad porque creí que no iba a poder salir de esta pesadilla, pero he salido y voy a terminar de hacerlo poco a poco", dijo Claudia Castillo. El rostro de esta colombiana de 30 años de edad está en la portada de varios diarios del mundo.
La ciencia volcó su atención hacia ella y hacia el Hospital Clínico de Barcelona, donde se realizó por primera vez un trasplante de tráquea sin la necesidad de usar fármacos de inmunosupresión. Pero, en el caso de Castillo, los médicos, dirigidos por el profesor Paolo Macchiarini, lograron "engañar" al organismo de la paciente para que aceptara el nuevo órgano.
"Ha sido un proceso espectacular puesto que mi vida ha cambiado mucho". Sin embargo, pese a que la noticia de la cual Castillo es protagonista genera optimismo, la paciente no olvida lo que vivió antes de llegar al quirófano en junio de este año. "Todo no ha sido gloria, ha sido un gran esfuerzo, han sido días de dolor, de pasarla mal. Es ahora cuando empiezo a sentirme que voy a volver a empezar una vida normal", señaló Castillo, quien corrió el riesgo de perder el pulmón izquierdo. "Le agradezco (al médico Paolo Macchiarini) todo lo que ha hecho por mí. Gracias a él y a su equipo estoy aquí, viva y contándolo. Pero también gracias a mi fuerza y a mis ganas de vivir", expresó.
Volver a nacer. "Lo recuerdo como si hubiese vuelto a nacer. Apenas desperté de la anestesia, pude respirar normalmente y eso es un gran cambio", confió.
La gratitud también se extiende a la familia del donante de la tráquea. "A quien me esté escuchando, doy muchas gracias porque donaron esa tráquea y a raíz de ese órgano se le pudo dar vida a otra persona. Desde aquí digo que ojalá todo el mundo hiciera lo mismo, que donaran sus órganos para poder dar vida", dijo.
Pero la vida de Castillo no ha sido la única que ha cambiado. Como explica la paciente, sus hijos —Johan, de 15 años, e Isabella, de cuatro— ya no tienen que ver a su madre recluida cada 15 días en el hospital y cada día más delicada. "Ahora, al tenerme en casa y ver que cada día las cosas van mejorando, están muy contentos".