Domingo 31 de Mayo de 2009
Es una presunción increíble, casi una aventura: un renombrado científico berlinés cree haber encontrado el verdadero cadáver de la legendaria líder socialista alemana asesinada en 1919, Rosa Luxemburgo.
El director del departamento de medicina legal del hospital Charité de Berlín, Michael Tsokos, descubrió al asumir en 2007 entre una vieja colección anatómica del instituto un cadáver de décadas que estuvo sumergido en el agua. La curiosidad del científico se despertó al comprobar que le faltaban la cabeza, las manos y los pies.
Tsokos investigó, interrogó a historiadores, revisó viejas actas y sospecha ahora que el cadáver podría ser el de Rosa Luxemburgo. La muerta presenta “increíbles similitudes con la verdadera Rosa Luxemburgo”, según dijo Tsokos a la revista alemana Der Spiegel.
Por ahora no hay nada demostrado, pero Tsokos recolectó numerosos indicios. “Analizamos el cadáver en un tomógrafo computarizado y comprobamos que se trata del cuerpo de una mujer de 40 a 50 años”, explicó el médico. Además, el cadáver presenta un problema en la cadera y piernas de distinto largo. Esto es una coincidencia, ya que Luxemburgo estaba a fines de sus 40 años cuando fue asesinada y tenía un problema en la cadera y piernas de distinto largo. Numerosos testigos de su época confirmaron que Luxemburgo rengueaba desde niña debido a una malformación de nacimiento en la cadera.
Para Tsokos sigue siendo un misterio por qué le falta la cabeza al cadáver. El que le falten las manos y los pies podría en cambio ser una prueba más de que se trata del cuerpo de Luxemburgo.
“Después de su muerte fue arrojada al canal Landwehrkanal”, contó Tsokos. Le habían atado peso a las manos y los pies. “Si un cadáver está durante semanas en el agua, puede pasar que con el tiempo se desprendan las manos y los pies”, indicó.
Esto no es todo. Tsokos está además “100 por ciento seguro” de que el cuerpo enterrado en 1919 en el cementerio Berlin-Friedrichsfelde como el de Luxemburgo no era el de una de las fundadoras del Partido Comunista Alemán. “Miré el protocolo histórico de la autopsia”, dijo el médico. En la portada del acta se lee “Protocolo de la autopsia de Rosa Luxemburgo”. “Sin embargo, en el informe queda claro que no era el cadáver de Rosa Luxemburgo”, afirmó Tsokos.
Después de todo, los forenses no encontraron en el cadáver un disparo en la cabeza ni rastros de culatazos, cuando se sabe que Luxemburgo fue duramente golpeada el 15 de enero de 1919 en Berlín y luego asesinada de un disparo en la cabeza. Su cadáver fue arrojado a un canal. Según la crónica oficial, el 31 de mayo es encontrado el cuerpo y el entierro se celebra el 13 de junio.
Además, los médicos anotaron en el protocolo de la autopsia que el cadáver no presentaba problemas de cadera y tampoco tenía piernas de distinto largo. A esto se suma que en sus propias investigaciones Tsokos supo de historiadores que el Partido Socialista Unificado Alemán de la ex RDA había querido exhumar los restos de Rosa a fines de los 40, pero no encontraron cadáver en la sepultura.
Por ahora no fueron confirmadas las presunciones de Tsokos. Primero necesita una prueba científica. Para ello, analizó las estampillas de las cartas de Luxemburgo en busca de ADN. “Lamentablemente no había saliva”, explicó.
Por eso, el médico pide ayuda. “Si recibiera una prueba de ADN de Rosa Luxemburgo podría compararla con el ADN del cadáver”.
En ese caso, podría resolverse el caso del misterioso cadáver y de esa forma saberse si se trata del cuerpo de la legendaria Rosa Luxemburgo o no.