Viernes 05 de Junio de 2009
El misterio en torno a la caída del Airbus A330-200 de Air France en el océano Atlántico se profundizó ayer en Brasil, al revelarse que no pertenecen al avión siniestrado el domingo los fragmentos retirados ayer del mar cerca del archipiélago de Sao Pedro y Sao Paulo, entre Sudamérica y Africa.
Según informó anoche el director de Control del Espacio Aéreo de la Aeronáutica, el brigadier Ramon Cardoso, el soporte de cargas (pallet), que fue la primera pieza recuperada ayer por una fragata de la Armada, no es del avión desaparecido con 228 personas a bordo.
"No había pallets de madera en ese vuelo. No formaba parte de la aeronave", expresó el militar, al aludir a la pieza de 1,20 metro cuadrado retirada del océano poco después del mediodía.
Las manchas, tampoco. Además, afirmó que nuevas manchas de combustible ubicadas por la Fuerza Aérea Brasileña (FAB) ayer tampoco son del Airbus: "No era querosene, era combustible de navío", dijo Cardoso, quien agregó que ningún fragmento de avión ha sido rescatado hasta ahora de las aguas. Según el militar, los equipos ahora tratarán de recuperar varios otros fragmentos de avión ubicados en los últimos días por la Fuerza Aérea Brasileña (FAB), para tratar de confirmar la hipótesis de que se trata de los restos del Airbus de Air France. El brigadier reiteró que, tras cuatro días de búsquedas, no se ha logrado ubicar las cajas negras ni tampoco rastros de los 216 pasajeros y de los 12 tripulantes que viajaban en el vuelo AF 447, y advirtió que "a cada minuto se reduce la posibilidad de que encontremos cuerpos".
No obstante, los militares brasileños trasladaron ayer a la isla nororiental de Fernando de Noronha —la base principal de las operaciones de búsqueda— varias bolsas para transportar cadáveres, en caso de que sean ubicados restos mortales de los ocupantes del Airbus.
Los operativos de búsqueda y rescate se realizan con tres embarcaciones de la Armada brasileña, apoyados por 11 aeronaves militares de Brasil y de Francia y por dos navíos.
En Río de Janeiro, familiares brasileños de pasajeros y tripulantes del vuelo siniestrado se reunieron hoy con el ministro francés de Bernard Kouchner y se quejaron de la escasez de informaciones recibidas de los gobiernos y de Air France.
Sin explicación. El canciller, a su vez, aseguró que todos los datos disponibles son transmitidos de inmediato a los familiares, pero advirtió que todavía no hay una explicación sobre las causas del accidente. "No estamos ocultando nada. ¿Por qué lo haríamos?", se preguntó en tono enojado el canciller, en una conferencia de prensa, en la que reiteró que "no hay evidencias" de que la caída del Airbus A330-200 haya sido causada por un acto terrorista o por una explosión a bordo. "No tenemos ninguna evidencia (de una explosión), sencillamente no sabemos. ¿Es posible? Sí, es posible, porque no sabemos nada y por lo tanto no podemos descartar nada", afirmó. Según el ministro, tampoco existen indicios de problemas estructurales en el modelo del Airbus siniestrado, y, para enfatizar su confianza en el aparato, reveló que regresaría esta noche a París "en el vuelo 447 de Air France, a bordo de un A330-200". Kouchner negó, por otra parte, que el gobierno francés haya admitido que ya no hay esperanzas de encontrar a supervivientes, una hipótesis que, hasta ahora, no ha sido descartada por el gobierno brasileño.
"Lo que dijo el presidente Sarkozy es que las posibilidades de rescatar a supervivientes son ínfimas", advirtió el ministro, mientras que un representante de Air France precisó que todos los ocupantes del vuelo 447 son dados como "desaparecidos" y que su muerte sólo puede ser declarada por el Ministerio Público de Francia, en un plazo de tres meses. l (DPA)