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Crece el consumo de la pastilla del día después entre las adolescentes

Desde 2004, la venta de anticonceptivos de emergencia se quintuplicó. Advierten que, en muchos casos, pueden estar reemplazando a los métodos habituales.   Desde 2004, la venta de anticonceptivos de emergencia se quintuplicó. Advierten que, en muchos casos, pueden estar reemplazando a los métodos habituales.

Domingo 08 de Abril de 2012

 Los médicos señalan que son sólo para emergencias y resultan mucho menos eficaces que otros métodos anticonceptivos. Sin embargo, cada vez más mujeres recurren a la pastilla del día después para evitar un embarazo no deseado. En los últimos siete años, su venta se quintuplicó y también creció su entrega en centros de salud y hospitales. Tanto que algunos profesionales sospechan que empezaron a usarse como un anticonceptivo habitual, sobre todo entre jóvenes y adolescentes.

  Los farmacéuticos fueron los primeros en advertir sobre el problema. “Las adolescentes y muchas adultas sin pareja estable han cambiado el anticonceptivo diario por los de emergencia. Los llevan en la cartera y los usan cuanto tienen una relación sexual”, afirma taxativo Daniel Calvo, vocero del Sindicato Argentino de Farmacéuticos y Bioquímicos.

  Según datos del gremio, entre 2004 y 2011, la venta de estos fármacos se quintuplicó. Cuando llegaron al país, sólo había dos marcas y se vendían 319 mil unidades. El año pasado fueron 1.410.000 unidades y ya existen doce tipos diferentes de pastillas.

  Las píldoras de emergencia tienen la misma hormona que los anticonceptivos comunes, pero en una alta dosis que evita o retarda la ovulación e impide la migración de los espermatozoides imposibilitando la fecundación. Es la última alternativa para evitar un embarazo no deseado o un aborto, pero deben utilizarse sólo eventualmente, cuando falló otro método anticonceptivo o frente a una relación sin protección. En promedio, el índice de efectividad de estas pastillas es del 75 %, pero son más eficaces cuanto más rápidas sean ingeridas después de la relación sexual.

  Rosario fue una de las primeras ciudades en distribuir gratuitamente anticonceptivos de emergencia en centros de salud y hospitales. La experiencia arrancó en 2002 y si bien durante los primeros años apenas se requerían entre 15 y 20 por mes, actualmente se están entregando unas cien pastillas promedio cada 30 días.

  La directora del Programa de Salud Reproductiva del municipio, Elda Cerrano, sostiene que el incremento se debe principalmente “a que la pastilla es más conocida, pero también se debe insistir en que cuando se tiene vida sexual hay que tomar un anticonceptivo regular y usar profilácticos porque son los únicos que protegen de las infecciones de transmisión sexual”.

  Cerrano no atina a hablar de un uso abusivo de la anticoncepción de emergencia, sí en cambio señala que son sobre todo los jóvenes quienes más utilizan la pastilla. “Hay casos típicos, en el verano sabemos que tenemos que reforzar la provisión en la guardia del Hospital Alberdi durante los fines de semana porque, como está en el medio de toda la movida de boliches, es uno de los sitios donde más se pide”, comenta.

Las chicas primero. Media docena de farmacias consultadas por La Capital exponen versiones diferentes sobre el incremento de la venta de los anticonceptivos de emergencia y los motivos por los cuales se consumen. Pero en todas se reconoce que la mayor demanda proviene de un sector específico: mujeres jóvenes, menores de 20 años.

  Para Claudia Varela, miembro de la comisión directiva del Colegio de Farmacéuticos, el aumento en la venta de la AHE resulta “preocupante, porque uno ve que los jóvenes lo toman como un método anticonceptivo habitual, lo cual es una aberración porque las pastillas contienen dosis altísimas de hormonas que son para una eventualidad”.

  Otra es la visión de Fabián García, farmacéutico y ex secretario del Colegio. “Según mi experiencia, los jóvenes tienen información sobre métodos anticonceptivos y saben utilizarla. Hay que olvidarse de los chistes sobre la compra de preservativos o la vergüenza, eso ya pasó de moda. Los chicos saben que tienen derecho a su salud sexual y reproductiva y los ejercen. Lo que pasa con la pastilla del día después es, sencillamente, que antes no existía y por eso se ve que crece el consumo, porque antes sencillamente no estaba”.

  La misma polémica se generó en el ámbito del Hospital Roque Sáenz Peña. Hace un tiempo, los profesionales de la farmacia del centro asistencial de la zona sur advirtieron sobre el crecimiento en la demanda de la píldora del día después entre las adolescentes. “Sin embargo, no se ve que vayan las mismas personas continuamente a retirar las pastillas, lo que hace suponer que las utilizan sólo cuando la necesitan”, indicó Silvia Totó, ginecóloga del efector municipal.

  Los médicos del Roque prescriben el tratamiento para casos de emergencia, cuando se mantuvieron relaciones sin protección o fallaron otros métodos, pero también las mujeres las pueden retirar sin receta de la farmacia. “En esos casos los farmacéuticos hacen una intervención mínima, entregan folletería sobre métodos anticonceptivos y recomiendan consultar con un médico para que se pueda elegir un método anticonceptivo”, apuntó Totó.

Sólo para urgencias. “Es un buen método para situaciones de emergencia, no es abortivo, pero no puede utilizarse como único mecanismo de anticoncepción”, asegura Juan José D”Aloisio, profesor adjunto de la cátedra de Ginecología y responsable del area de Sexualidad, Género y Reproducción de la facultad de Ciencias Médicas de la UNR.

  ¿Cuáles son los riesgos? “Primero no es tan efectivo como otros métodos —explica el profesional— ya que su eficacia depende del momento del ciclo en que esté la mujer y la cantidad de horas que pasaron desde la relación sexual, segundo su uso reiterado altera el ciclo menstrual y tercero porque sobre todo en el caso de relaciones sexuales ocasionales no previene las enfermedades de transmisión sexual, incluido el HIV”.

  Cerrano lo completa: “Los chicos tienen que saber que si tienen relaciones sexuales esporádicas tienen que usar profilácticos, con mucha más razón que si tuvieran una pareja estable. Todavía hace falta hablar mucho en familia sobre estos temas, en la mesa, como se hablan tantas otras cosas. Aún falta educación sexual”.
 

Un comprimido que no es para uso regular 

“Si bien no hay límites para el número de veces que una mujer puede utilizar la anticoncepción de emergenica porque no afecta su salud, este método no es para uso regular”, apunta la guía de procedimientos del Programa Nacional de Salud Sexual y Procreación Responsable y reconoce que “la posibilidad que reemplace el uso del preservativo por un uso en forma abusiva de la píldora de emergencia es un tema que despierta preocupación en los profesionales de la salud ya que no protege a la mujer de las enfermedades de transmisión sexual, incluido el VIH”.   En este sentido indica que, “contrariamente, en países como Alemania, Inglaterra y Australia las investigaciones han demostrado que las mujeres usan la anticoncepción de emergencia de manera eventual y responsable, la mayoría de las veces dentro de indicaciones aceptables y justificadas. No fue constatado ningún indicador de uso abusivo y no se observó una disminución del uso del preservativo”.

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