Domingo 06 de Febrero de 2011
Desde marzo las dos mayores regionales de la provincia, Rosario y Santa Fe, dispondrán de una nueva herramienta para agilizar la identificación de personas mediante el análisis de sus huellas dactilares. Este nuevo sistema tecnológico conocido como AFIS, que consiste en maquinaria y software, permitirá generar una base de datos biométrica mediante la digitalización de fichas dactilares y huellas procedentes de la escena criminal. Las máquinas ya fueron adquiridas. Posteriormente llegaran tres equipos más destinados a las regiones con cabecera en Rafaela, Reconquista y Venado Tuerto.
“La operatoria del fichaje será la misma. No habrá variantes en la toma de la muestra. Esto permitirá una base de datos digitalizada de fichas dactiloscópicas en las que estarán las nuevas y las ya existentes”, explicó Diego Rullo, director provincial de Tecnologías para la Seguridad y Atención de Emergencias, dependiente del Ministerio de Seguridad de Santa Fe.
El proceso de traspaso de las fichas existentes —que hoy están en papel— se realizara mediante el escaneo de las mismas. “En el caso de las fichas nuevas el sistema realizará la identificación automática de los dedos. Eso permitirá la corrección de dichas imágenes para una mayor captura de detalles. Las huellas latentes (levantadas en la escena del crimen) podrán ser escaneadas”, explicó Rullo.
Lo primero que se hará en Rosario es incorporar a la base digital huellas de personas detenidas e identificadas por delitos en los últimos 18 meses.
El sistema con el que se trabajará es el AFIS (Automated Fingerprint Identification System), que está basado en la Identificación automática de huellas dactilares y su rápida comparación con las existentes en la base de datos. La licitación de la compra tuvo dos oferentes y fue adjudicada en el mes de enero a la empresa NEC Argentina por un monto de 174.442 pesos.
Esta tecnología controla la calidad de la captura realizada y permite asociar información de los individuos relacionadas a las capturas realizadas.
“Nuestra idea es acercarnos a las provincias de Entre Ríos y Córdoba que ya tienen el sistema AFIS funcionando. Desde el Estado nacional se propone la idea de comenzar a integrar a todo el país a partir de las bases de dato generadas con este sistema, aunque todo depende de la buena voluntad de cada provincia”, indicó Rullo. “Vamos a fomentar su uso pleno en nuestra provincia e intentar ponernos a la par de otras que la utilizan como Buenos Aires, Entre Ríos, Córdoba, Formosa, Neuquén o La Pampa”, agregó.
Oficina 10. Mientras las nuevas tecnologías llegan a la sede de la policía rosarina, en Ovidio Lagos y Gutiérrez, las huellas dactilares de los prontuariados están en fichas de papel de resma, prolijamente almacenadas en ficheros que deben consultarse manualmente.
En Rosario hay aproximadamente 1.510.000 prontuarios que se han acumulado desde la creación de la oficina de Dactiloscopia en la policía rosarina a principios del siglo XX. A este número hay que sumarle una misma cantidad de fichas dactiloscópicas que provienen de trámites de documentación.
El sistema que utiliza la policía rosarina no tuvo grandes avances desde que el croata nacionalizado argentino Juan Vucetich hizo las primeras fichas dactilares del mundo con las huellas de 23 procesados el 1º de septiembre de 1891. Hoy un detenido es trasladado a una comisaría y, si no tiene prontuario, se lo identifica dactiloscópicamente.
¿De qué modo? Se le pintan con un rodillo de extensión las yemas de los diez dedos de las manos con tinta tipográfica. Luego se toman las fichas de papel, que están divididas en mano derecha e izquierda, y se van grabando cada uno de los dedos siguiendo un orden predeterminado. Una vez finalizado este procedimiento, en el reverso se colocan los datos filiatorios y las observaciones que sean necesarias. Es decir, si el fichado tiene alguna deformación en un dedo, una cicatriz o carece de la falange.
Luego esa ficha es girada a la sección Dactiloscopía de la Unidad Regional II, la Oficina 10, que depende del área de Criminalística de Jefatura.
El oficio. En esa oficina trabajan doce policías incluyendo al jefe y al subjefe. Los especialistas rosarinos son autodidactas, ya que en Santa Fe no hay donde estudiar dactiloscopía. A su conocimiento los especialistas rosarinos los transmiten sobre el terreno. “Acá los más viejos les enseñamos a los más nuevos el trabajo. Cómo se toman las huellas y cómo se las clasifican. Para tener un empleado que pueda desenvolverse en esta área pasan por lo menos dos años”, indicó Sergio Altuzarra, con 27 años en la dependencia.
En la oficina 10, un rectángulo de 4 metros por 20, en ficheros comunes, están archivadas manualmente 1.510.000 fichas de prontuarios y un número similar de registros por otros tipos de documentación. En total aproximadamente 3.000.000 de fichas con huellas dactilares.
Una vez que los fichajes decadactilares llegan a esa oficina, un especialista analiza la muestra y la clasifica manualmente. Es decir, toma la ficha y huella por huella la examina con una lupa dactiloscópica. Y utilizando el sistema Vucetich decodifica los distintos tipos de huellas según cuatro rasgos fundamentales: arcos, presillas internas, presillas externas y verticilos.
A eso se le agrega un número para los pulgares y una letra para el resto de los dedos. En caso de que el juego de fichas dactiloscópicas no coincidan con los datos filiatorios, se genera un nuevo prontuario. Esta oficina también se encarga de realizar la identificación de los cuerpos NN.
A partir de marzo, buena parte del trabajo de comparación entre las huellas entrantes y las que están acopiadas en la base de datos ya no se realizará manualmente sino que será el sistema digital el que “barrerá” el archivo.
En promedio ingresan diariamente a esta oficina de Jefatura unas 200 fichas. Cien provienen de las comisarías y un número similar de otros trámites de documentación. Es decir, 73.000 fichas que se incorporan anualmente a los ficheros de Dactiloscopía. “En la dactiloscopía hay que bajar el nivel de error humano al mínimo. Es una ciencia en la que no existen dos huellas iguales, por eso el proceso en el que se realiza el fichaje y la clasificación no debe tener fisuras”, explicó el oficial Altuzarra. l