Viernes 29 de Enero de 2010
Este era el título con el que Ripley nos deleitaba con hechos increíbles. Agrego uno a su colección. Hace un año escribí en esta misma sección acerca de una situación desagradable que me había ocurrido cuando un par de inspectores de tránsito me habían multado por estacionar mi moto en un lugar no permitido, lugar que me había sido sugerido por otro inspector cuando pregunté acerca de la nueva reglamentación en el microcentro. Marche presa, ya pagué. Hace un mes concurro a la zona balnearia y, por las dudas, vuelvo a preguntar acerca de los lugares permitidos para el estacionamiento de motos. Un inspector de tránsito me indica que mi moto está correctamente estacionada. Hace quince días vuelvo al balneario y dejo mi moto en el lugar sugerido, pero para mi sorpresa un agente de la GUM me labra un acta por estacionamiento en lugar no permitido. Le explico que ese lugar había sido indicado por un inspector y me contesta que muchos no saben nada porque son solo pasantes. Conclusión: otra multa por mal estacionamiento donde alguien "autorizado" me había dicho que estaba bien estacionada. Me pregunto: ¿lo hacen de mala fe? ¿por ignorancia? La cuestión es que por ser cuidadosa de las normas, ya me ligué en un año dos multas. ¿A quién recurriré la próxima vez?
Cristina Beatriz Martínez crismartinez@tau.org.ar