Sábado 04 de Agosto de 2012
Cuando los mitos, leyendas y costumbres regionales comienzan a trascender su hábitat natural para ganar el ámbito de las grandes ciudades, dejan de tener encanto para el turista que visita el territorio cuna de esos hechos culturales, porque pasaron a ser una moda mundana que los desvirtúa en parte. Eso está sucediendo con la tradicional "caña con ruda", antigua costumbre propia del noreste argentino. En Misiones, Formosa, Corrientes y Chaco el 1º de agosto no es una fecha cualquiera; es el día de la "caña con ruda". Según una vieja creencia, una copita (preferentemente en ayunas) de esa bebida tomada el 1º de agosto es como un ruego para que los vientos propios de ese mes no sean violentos; y para que resulten abundantes las cosechas en la zona. El licor se prepara con unos 20 días de anticipación poniendo a macerar en caña unas ramitas de ruda macho; de manera que para el 1º en los boliches, en los galpones, en los hoteles, en los talleres, en yerbales y obrajes, se halla lista la típica bebida para tomar y convidar. También está el que va visitando casa por casa a vecinos y amigos, llevando su botella de "caña con ruda" para invitar con un trago de esa clásica mezcla. Este 1º de agosto en el centro de Rosario, invitaban a tomar tres traguitos de "caña con ruda" (mal llamada brebaje) para prevenir los males del frío invierno. Una moderna y simpática costumbre ciudadana, es cierto, pero que está muy lejos del sentir de quienes viven en aquellos lugares donde se ensoñorean lagunas, montes, bañados, arrozales y yerbales.
Edgardo Urraco