Costó, pero fue una buena para Binner

Sábado 28 de Febrero de 2009

Si bien ayer se esbozaron algunas sonrisas de satisfacción en el seno del gabinete de Hermes Binner, llegar al acuerdo con los maestros no fue una tarea fácil. Las negociaciones piloteadas por la ministra de Educación, Elida Rasino, estuvieron varias veces a punto de naufragar. No obstante, al tenerse en cuenta que en más de la mitad del país no habrá inicio de clases, el gobernador podrá exhibirse triunfante.

Los gremios docentes habían arribado el lunes pasado a la mesa de la negociación paritaria con la premisa de que ese mismo día querían una oferta concreta. Y lo único concreto que se llevaron fue que se pasó a un cuarto intermedio hasta el día siguiente sin tener un número que analizar.

El martes, con la espada de Damocles sobre sí y en tiempo de descuento, las partes volvieron a reunirse y el primer número que apareció fue rechazado de plano por los maestros. La administración Binner había ofrecido un 10 por ciento de aumento y el porcentaje resultó exiguo para el sector.

Fue allí donde empezó toda una ingeniería para lograr superar ese ofrecimiento, que finalmente se plasmó en la propuesta que llegó minutos después de las 22 del martes pasado y que aflojó las tensiones.

Ahora, el salario de un maestro que recién se inicia pasará de 1.630 a 1.850 pesos, mientras que el de un educador con 25 años de antigüedad trepará de 2.258 a 2.638 pesos.

A estos incrementos hay que sumar un monto de 250 pesos remunerativos "en reconocimiento a la función docente".