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Costa Rica tuvo un insólito ballottage

Costa Rica elegía ayer como presidente a un académico de centroizquierda, Luis Guillermo Solís, según todo hacía prever. Fueron unos comicios presidenciales de segunda vuelta atípicos: solo competía Solís.

Lunes 07 de Abril de 2014

Costa Rica elegía ayer como presidente a un académico de centroizquierda, Luis Guillermo Solís, según todo hacía prever. Fueron unos comicios presidenciales de segunda vuelta atípicos: solo competía Solís, porque el segundo postulante, del oficialismo, desertó de la votación. Pero para respetar lo que manda la Constitución, su boleta igualmente se hallaba en los centros de voto. Una enrevesada situación que hizo que el nivel de asistencia a las urnas resultara muy bajo.

Solís, del opositor Partido Acción Ciudadana (PAC), se montó en una ola de sentimiento antigubernamental ante el aumento de la desigualdad y los escándalos de corrupción, para quedar a la cabeza de los resultados en la primera votación de febrero. Entonces aventajó a Johnny Araya, del gobernante Partido Liberación Nacional (PLN), pero no con la diferencia necesaria para alzarse con la victoria y evitar el ballottage. Araya, sin embargo, dejó poco después la carrera por la presidencia, luego de que las encuestas lo mostraran con sólo el 21 por ciento de intención de voto frente al 64 que recababa Solís. Otra particularidad es que la Constitución manda que el nombre de Araya permanezca en las boletas, así que en teoría ayer tenía opción de ganar. Insólitamente, y a pesar de haber abandonado la contienda, Araya declaró que estaría feliz de gobernar si ganaba.

Solís ha prometido a luchar contra la pobreza y eliminar la corrupción, un tema que ha perseguido a la administración de la presidenta saliente Laura Chinchilla. Solís enfrentará un Congreso donde sólo tendrá 13 de los 57 escaños.

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