Corso a contramano
Hace unos meses operaron a mi padre de una dolencia en los intestinos en el sanatorio Julio Corso, uno de los pocos prestadores de Osecac.

Viernes 06 de Marzo de 2009

Hace unos meses operaron a mi padre de una dolencia en los intestinos en el sanatorio Julio Corso, uno de los pocos prestadores de Osecac. Luego de que le dieron el alta médica tuvo que volver a las pocas horas con picos de fiebre, y estuvo más de 15 horas en la guardia. El argumento era que no había camas disponibles, pero personalmente recorrí las habitaciones y en el cuarto piso había dos libres. Después de cinco días de fiebre y de varios análisis de sangre y orina pedimos ver la carpeta médica, donde se descubrió que tenía infección urinaria. Recién allí lo medicaron y la infección cedió. Hace unas semanas debimos volver al sanatorio, pero esta vez por mi madre que padecía una severa hemorragia. Le ordenaron dos sachets de sangre, pero sólo le administraron uno y estuvo 12 horas en una camilla en la guardia. Nos hicieron firmar unos papeles por un día de internación. Pregunto: ¿esto es normal? ¿No debería Osecac controlar mejor a sus prestadores, o sólo funcionan como entes recaudadores?

Hugo Romagnoli, DNI 17.424.874