Miércoles 27 de Febrero de 2013
Si se narrase a turistas extranjeros que funcionarios corruptos son corresponsables y cómplices directos o indirectos del asesinato de múltiples personas y graves lesiones a otras; que las escenas se desarrollan entre una estación ferroviaria y sedes del gobierno nacional y ministerios; que durante un año los homicidas, con silencios, acciones distractivas y otras, buscaron no quedar pegados a las causas de los hechos que se investigan y que al año de los sucesos, viendo la posibilidad de convencer a todos, familiares de las víctimas y la sociedad en general, de no tener nada que ver con los hechos y mediante falsas expresiones realizan un tardío y mendaz homenaje a las víctimas, seguramente dichos turistas creerían que se trata de una ficción cinematográfica o literaria bien lograda, en la que se muestra con crudeza el perverso cinismo de los criminales. Lamentablemente esto no es un “relato”, es la dramática realidad política y social de nuestra Argentina actual.
Emilio Zuccalá
emiliozuccala@yahoo.com.ar