Miércoles 02 de Septiembre de 2015
Una mujer de 32 años fue detenida en la ciudad correntina de Saladas, próxima al límite con Santa Fe, tras robar un bebé de un hospital público e internarse en una clínica privada, simulando que había tenido un parto domiciliario.
El episodio se registró en el hospital "María Auxiliadora" de esa localidad de 12.000 habitantes, adonde la sospechosa se hizo pasar por personal de bioquímica y robó a la criatura.
Luego se tomó un remís y se internó en un sanatorio privado, diciendo que había dado a luz en su casa.
Sin embargo, las cámaras de seguridad del hospital detectaron la maniobra y posibilitaron la identificación de la mujer, según confirmó el director de dicho centro asistencial, Walter López.
"Se hizo pasar por personal del área de bioquímica y pudo acceder al hospital dado que siempre anda de chaquetilla y todos la conocemos. Se presentó como tal a la mamá y aprovechó ese argumento para sustraerle la beba. Le dijo que le haría estudios. Tomó un remís y fue al sanatorio a internarse aduciendo un parto domiciliario", indicó López.
El director añadió que "la mujer quedó detenida y a la beba la pudimos llevar con su mamá".
Ayer a la tarde, la imputada fue trasladada a la ciudad de Corrientes, capital provincial situada 90 kilómetros al norte, para una evaluación psiquiátrica. Una vez finalizada la misma, fue regresada a Saladas donde anoche permanecía detenida.
Ficción. Más allá de que la supuesta ladrona fue captada por las cámaras del hospital, en el sanatorio privado donde la mujer fue a internarse los médicos también se dieron cuenta que ella no había alumbrado al revisarla.
"Ya está todo bien. La madre está feliz y nosotros un poco más tranquilos y la situación de la joven queda ya en las vías judicial y asistencial", completó.
López contó algunos detalles más. "Estábamos atendiendo una emergencia cuando me comunican, desde el área de obstetricia que habían sustraído un bebé, que no estaba, no lo podían encontrar. Nos movilizamos y comenzamos a investigar con todo el personal dado que era un bebe que tenía más de una día de vida", comentó López.
"Fuimos a mirar las cámaras de seguridad, más los datos que nos aportaron un médico y un agente sanitario, que habían visto a una supuesta señorita salir con un bebé del hospital. Así, pudimos empezar a armar el rompecabezas de lo sucedido", relató.
"Al mirar las cámaras corroboramos de quién se trataba. Es una persona conocida que trabaja en un sanatorio privado y efectivamente había sustraído el bebé. Rápidamente me apersoné en el sanatorio donde ella se había internado con la bebé argumentando un parto domiciliario", agregó.
"Cuando estamos en el sanatorio hablamos con la familia, su pareja y su suegra, y realmente nos pareció que no sabían lo que sucedía, así que imaginen la impresión, casi se desmayan cuando les comenté lo sucedido. En mi opinión desconocían totalmente lo que había pasado", resaltó el médico.
"Finalmente pude entrar a hablar con ella en su sala de internación, y me confesó lo que había hecho, obviamente presa de una crisis nerviosa. Es muy evidente que necesita asistencia psicológica o psiquiátrica", concluyó.
López comentó que "es una chica de unos 34 años que conozco de años, con la que siempre hemos tenido buena relación. Nos conocemos del sanatorio".
"A mí me dolió tanto como a todos, más allá del hecho delictivo que es gravísimo", manifestó el médico. "Pero la verdad es que la conocemos y nos sorprendió a todos, porque insisto, es una chica que jamás hubiéramos pensado que llegaría a esta instancia, evidentemente tiene un problema (psíquico o psiquiátrico) que debe ser tratado".
"La mujer quedó detenida y la beba la pudimos llevar con su mama, ya está todo bien. La madre está feliz y nosotros un poco más tranquilos y la situación de la joven queda ya en las vías judicial y asistencial", concluyó.
"Asumimos la parte que nos corresponde porque más allá de las cámaras necesitamos más seguridad", dijo el médico.