Domingo 28 de Junio de 2009
Como vecino de Balcarce y Tucumán lamento las declaraciones del director de Inspección Municipal cuando dice que los controles en los boliches de Rosario son óptimos. Si el primer paso para resolver un problema es reconocerlo, estamos en dificultades. El viernes 19 y sábado 20 de junio tuvimos que soportar la música a todo volumen hasta pasadas las 4.30 de la madrugada. En mi dormitorio era imposible dormir. Ya no sabemos a quién recurrir. Desde la Municipalidad nos dicen que llamemos a la Guardia Urbana Municipal, pero ya estamos cansados de hacerlo sin obtener resultados. También prometió un punto fijo, que por lo que podemos comprobar (o escuchar) nunca se puso. Le hemos pedido mediciones de ruido, dos veces nos dejaron plantados, otra vinieron con un decibelímetro sin pilas, luego no pudimos conseguir que vinieran nuevamente. Los escándalos afuera se repiten, con serio riesgo para la seguridad de concurrentes y vecinos. Es cierto que no se ve personal policial adicional que debe contratar el boliche y aunque estuvieran es lo mismo que nada por las cosas que ya todo el mundo sabe. Como vecino de Balcarce y Tucumán veo que mi realidad dista años luz de la de los funcionarios como el Intendente que vive tranquilo en Barrio Martin. Las pruebas de lo que digo están a la vista, sólo hay que querer verlas, reconocerlas y tener la voluntad de resolver el problema. Estoy cansado de tener que irme de mi casa para poder descansar los fines de semana.
Martín Bonetto
martinrboetto@yahoo.com