Jueves 29 de Enero de 2009
Quiero hacer pública una situación de la cual, seguramente, todo ciudadano ha sido víctima alguna vez: la descarada "ineficacia" de los empleados de la Empresa Provincial de la Energía (EPE). El jueves 15 de enero me dirigí a la oficina de avenida Alberdi 1091 para solicitar el alta inicial del servicio sobre una locación que días antes comencé a alquilar, y una amable mujer de uno de los boxes realizó el trámite indicándome que en el transcurso de una semana debía tener el servicio a mi disposición. Pregunté a la señora si era necesario estar en la locación llegado el momento, como lo exigen y "lo informan" en otros servicios privados con el correspondiente margen horario en el que hay que esperar, pero me señaló que no sería necesario ya que la instalación era externa. Aceptando el período pautado, y siguiendo día a día el mismo a la espera de una quizás anticipada conexión, no sólo no surgió ese dichoso milagro, sino que además se cumplió y "pasó" la fecha de fin de fase asignada y recién anteayer, después de 13 días pagando en vano el alquiler de un departamento que no podía ocupar a falta de ese indispensable servicio, el mismo fue conectado después de una larga e irrespetuosa discusión. Como corolario, me pasaron con una señora que de muy mala gana me invitó a firmar personalmente el libro de quejas y me dijo que los empleados encargados de instalar el servicio ya habían ido una vez y al no encontrar gente se habían retirado.... Indignada, respondí que nunca me habían hecho esa advertencia, que el día que lo solicité me aseguré de corroborar si era necesario estar presente para la instalación y me habían dicho que no, a lo cual la señora se limitó a contestarme que se "sobrentendía", que si se trataba de un edificio se encontrarían con un portero o guardia que les abriría la puerta, y que como eso no sucedió, se retiraron... ¿Acaso no saben que no todos los edificios cuentan con servicio de portero las 24 horas? Una vergonzosa e insostenible respuesta, digna de alguien que no tiene argumentos sino sólo subterfugios para exponer. Y no sólo tuve que sufrir por estas desganadas y poco alentadoras respuestas, sino que además, en cada espera, uno de los improductivos empleados tomaba el tubo del teléfono y me cantaba a capella y a modo de burla una melodía de las que utilizan las empresas "serias" para poner al cliente en espera. Increíble.
María Belén Atencio, DNI 29.680.295