Miércoles 19 de Noviembre de 2008
Defiendo el trabajo digno y respeto profundamente a la gente que al no tenerlo busca tareas que les dé la posibilidad de un ingreso. Lo que no respeto es el abuso. ¿Acaso las calles no son espacios públicos? A una cuadra de una disco de Rosario dejamos el auto con tres amigas y un sujeto de muy buen aspecto (pensamos que era un chico que también iba a ingresar a bailar) se nos acercó a pedirnos 5 pesos por dejar el auto allí. No estoy de acuerdo con que no haya un control estricto de parte de la Municipalidad para este tipo de prácticas que considero abusivas. ¿Desde cuándo cualquiera puede ponerle tarifa a una fracción de calle? Además, hoy por hoy para todos es un esfuerzo salir por muchos factores. Si vamos en auto, debemos pagar "estacionamiento" en las 5 o 6 manzanas a la redonda del lugar, y ni hablar si te piden una tarifa fija por anticipado. Entonces el plan B es tomar un taxi (si conseguís con mucha suerte), pero con la tarifa diferencial nocturna ni hablar. Como consecuencia, nos resta esperar un colectivo, pero resulta que de noche son inseguros, no te dejan cerca de casa en la mayoría de los casos y la frecuencia puede llegar a una hora entre coche y coche. Finalmente, decidimos caminar para ganar tiempo o para ver si conseguimos un taxi que nunca llega, y todos los fines de semana nos encontramos caminando en plena madrugada por las calles rosarinas, y lo que podría ser una noche de diversión se termina convirtiendo siempre en un trago amargo.
Analía Lardone, analialardone@hotmail.com