Martes 15 de Septiembre de 2009
Mendoza.— En un aparente crimen de ribetes pasionales, una contadora fue fusilada mientras conducía su auto por el acceso Este a la ciudad. Acusado del mortal ataque quedó detenido su concubino, quien le disparó desde otro vehículo, huyó y luego terminó entregándose.
Todo ocurrió a las 15.30 de ayer cuando la contadora María Valeria Fontagnol, de 31 años, conducía por la autopista de acceso a la ciudad de Mendoza un Renault 9 de su propiedad. En esas circunstancias, su concubino empezó a perseguirla a bordo de un Fiat Regatta y, cuando puso su auto a la par del de la mujer, abrió fuego varias veces.
Según fuentes policiales, Fontagnol recibió al menos tres disparos que le hicieron perder el control de su vehículo, que se desbarrancó hacia el parque que se encuentra en el lateral norte del acceso Este y finalizó su recorrido al chocar contra un árbol.
Al poco tiempo varias ambulancias y patrulleros llegaron al lugar pero la mujer ya estaba sin vida, dentro de su auto y en medio de un charco de sangre: una bala le había perforado la cabeza y otra una pierna.
De acuerdo a los pesquisas, el responsable del asesinato fue Jorge Raúl Bonetto, de 52 años y concubino de la víctima, un ex miembro de Gendarmería Nacional que poco después se entregó a una dependencia de esa fuerza de seguridad. Acerca del móvil del homicidio, todo indica que se trató del fin de un drama pasional.