Viernes 05 de Marzo de 2010
Cansados de las autoatribuciones de representatividad del oficialismo y la oposición, creídos los primeros de que aún conservan las que obtuvieran en las elecciones que nos presentaran a Cristina Fernández como presidente y los segundos, con las más recientes del 28 de junio pasado, lo que indica que ambos están convencidos de algo que puede ser falso, propongo que se realice una consulta popular por sí o por no, para que definitivamente pueda el oficialismo gobernar sin obstáculos y con apoyo de la oposición. O pueda la oposición imponer su criterio, lo que tiene que ser aceptado por el partido gobernante, sin que ello deba ser considerado como un derecho a obstaculizar. Las continuas peleas y vanas discusiones que tan sólo ridiculizan a la clase dirigente, sea cual fuera la postura que sustente, han llevado al hartazgo de la ciudadanía, que advierte no estar representada por aquellos a quienes en su momento escogiera para tal función. Duele el cansancio al que nos someten y desespera el tiempo que falta para que podamos decidir nuevamente. No podemos menos que esperar compromiso y seriedad y no actitudes de una infantil soberbia que indigna a los representados, asistentes perplejos e impotentes de una realidad que nos supera. Sepan nuestros representantes que nos están representando y en tal tarea no pueden sino caminar por la única vía posible: la que tienda al bien común.
José María Casas, josemcasas@fibertel.com.ar