Consideraciones sobre la gripe A
Cuando empezó la gripe A en México todo se paralizó por nueve días, hubo responsabilidad social, sus habitantes unificaron criterios para combatir el virus, entraron en emergencia sanitaria y suspendieron todo: teatros, cines, colegios, restaurantes...

Lunes 13 de Julio de 2009

Cuando empezó la gripe A en México todo se paralizó por nueve días, hubo responsabilidad social, sus habitantes unificaron criterios para combatir el virus, entraron en emergencia sanitaria y suspendieron todo: teatros, cines, colegios, restaurantes... Al tomar conocimiento de la gravedad de la enfermedad, la gente optó por quedarse en sus viviendas particulares, acató las directivas de los profesionales de la salud que utilizaron los medios para informar sobre el tema. Pero, hay más: se levantaron los programas televisivos de chimentos y se reemplazaron por contenidos basados en la prevención. En nuestro país, en cambio, la mayoría de los pobladores contribuyó escasamente para combatir el virus, solamente se suspendieron las clases de todos los niveles. Esporádicamente, y en determinadas zonas geográficas, fueron cerrados algunos negocios; sin embargo, lugares cerrados como boliches bailables y centros comerciales permanecieron abiertos. Además, en determinados sitios nunca hubo una distancia de un metro entre cada persona, de acuerdo a las sugerencias hechas por conocedores del tema. La llegada de la gripe A en Argentina puso de manifiesto la irresponsabilidad social y el desinterés por cuidarnos entre nosotros de una enfermedad nueva, desconocida. Hubo desobediencia a los consejos provenientes del Ministerio de Salud de la Nación, que tampoco fue expeditivo al suministrar antivirales para combatir la pandemia. Convengamos que se registraron problemas para que la gente sea medicada sin demoras. Tal vez, acompañados de recomendaciones y barbijos, debió entregarse un kit de elementos de limpieza como agua lavandina, jabones, detergentes, toallas a aquellas familias de bajos recursos económicos que no pueden comprar esos productos. Estas cosas en nuestro país pasan inadvertidas. Faltó responsabilidad social. Si cierran los establecimientos educativos por prevención, es lógico que cierren provisoriamente confiterías bailables, cines, shopping, estadios de fútbol... aunque sea por una semana, para que aquellos que tengan los síntomas de la gripe A permanezcan en sus viviendas respectivas, por supuesto tomando la medicación adecuada.

Marcelo Malvestitti,

marcelomalvestitti35@hotmail.com