Miércoles 18 de Mayo de 2011
Debemos arrepentirnos por no haber defendido con más fuerza el sistema de transporte destruido por el menemismo y adoptado un cómplice silencio de aceptación de lo inevitable, respecto a la destrucción del ferrocarril que gradual pero inexorablemente liquidó el sistema de comunicación de nuestras economías regionales. Esto desmanteló cientos de pueblos y produjo la más violenta e incalificable migración interna de nuestros pobladores del interior. Hoy nuestra sociedad sufre los problemas derivados y sus mayores costos, sin atinar a encontrar mecanismos de rebeldía que generen un amplio debate de las mejores soluciones para reponer los servicios de transportes que nos robaron y reinstalar la esperanza en nuestra juventud, a la que le estamos privando el derecho a movilizarse para acceder a bajo costo al estudio en grandes ciudades. En estos tiempos preelectorales de vacíos discursos, ausencia de programas y propuestas creíbles, competencias de rostros maquillados pero con reiteración de nombres de muchos impresentables de la farándula política-partidaria, sirve reflexionar sobre nuestra pasiva actitud ciudadana frente los despojos cometidos sobre nuestro patrimonio nacional y espero que ello apuntale un voto crítico para aquellos dirigentes que no se han colocado los pantalones largos y que como funcionarios no funcionan en defensa de los intereses del país y su gente. En este contexto, la Municipalidad de Rosario le sirve el escenario del City Center a los representantes del Banco Mundial, los mismos que propugnaron las "virtudes" del plan del general Larkin de sustitución del ferrocarril por los camiones, las rutas, la superproducción de automotores, cubiertas y consumo de millones de litros de combustibles derivados del petróleo para que unas décadas después nos dicten conferencias sobre transporte sustentable, calidad del aire y cambio climático, y descubran que el automóvil es un personaje "egoísta" y nos lo expliquen diciendo que bebe mucho, tose mucho y no es solidario porque transporta solo dos o tres personas. Según los primeros trascendidos de este congreso, las propuestas de los "especialistas" parecen no coincidir con los lineamientos impuestos al futuro de nuestra ciudad en materia de estacionamiento, circulación y movilidad por nuestras autoridades, ya que el representante colombiano Carlos Felipe Pardo, es claro rechazando la construcción de mas estacionamientos, con el que coincidimos, ya que desalentará el ingreso de automóviles particulares al centro de la ciudad. Ahora bien, nada se dijo de los vehículos eléctricos destruidos para impedir su desarrollo por parte de los países centrales y las trabas puestas al uso de ese tipo de automóviles, los impedimentos para la investigación de medios alternativos de transportes para movilizar mejor a la gente y evitar la contaminación ambiental.
Angel M. Contestí