Aunque su defensa había solicitado la absolución, la Cámara Penal finalmente confirmó por unanimidad que un joven involucrado en violentos sucesos ocurridos entre 2011 y 2013 resultó ser el autor material de un homicidio y un robo calificado cuando tenía 16 años. Es Claudio “Chucky” S., quien fue acusado de matar a Leonardo Balbuena en septiembre de 2013 en la zona sur y cometer un atraco a mano armada. El muchacho también fue mencionado como uno de los que balearon el auto de Maximiliano “Quemadito” Rodríguez el 31 de diciembre de 2011, hecho que desencadenó horas después el triple crimen de villa Moreno donde fueron acribillados por error tres inocentes.
El Tribunal integrado por Daniel Acosta, Otto Crippa García y Alfredo Ivaldi Artacho confirmó la resolución emitida por un juzgado de Menores que declaró autor penalmente responsable a Chucky de asesinar en Balbuena, a quien conocían como “Leíto” o “Enano”.
El hecho ocurrió la medianoche del 30 de septiembre de 2013 cuando la víctima iba por 24 de Septiembre al 1700 en una moto Honda Tornado negra junto a su novia y una amiga. Antes de cruzar Italia una Yamaha YBR roja se le puso a la par y quien iba como acompañante le disparó con una pistola calibre 11.25.
Además, Chucky quedó envuelto en el robo a mano armada contra un hombre que regresaba del casino y en Presidente Roca al 4500 fue “atacado” por ocupantes de tres motos.
“A la víctima le robaron mil pesos y el celular. El hombre alertó a la policía y poco después los detuvieron. Eran menores de 13, 14 y 15 años. En la comisaría el denunciante los reconoció cuando entraban detenidos”.
Soy inocente. Tras el crimen, Chucky se presentó en Tribunales acompañado de su mamá y la abogada Mirna Segré. “Soy inocente. Sólo quise salvar mi vida”, esgrimió el imputado. Pero el 29 de agosto de 2014 la jueza de Menores Gabriela Sansó determinó su autoría en los dos casos.
No obstante, el 26 de marzo pasado la defensa de Chuky (que hace pocos días cumplió la mayoría de edad, está detenido en el Irar y quedó expuesto a la aplicación de una condena) apeló la resolución, pidió que se revoque el fallo y en consecuencia se ordene su absolución.
El miércoles, la Cámara Penal confirmó la resolución de la jueza Sansó al darle crédito, sobre todo, a la denuncia policial de la víctima del robo, a testigos presenciales del homicidio y a las actas policiales donde se dejó constancia de los hechos.
El Tribunal de alzada entendió que la víctima dijo que los delincuentes se desplazaban en motos, circunstancia que incluso advirtió antes de que fuera detenidos.
En relación al crimen de Balbuena el voto de Acosta, al que adhirieron sus pares, ratifica lo asentado en el acta policial, donde se confirma que al momento del hecho la víctima se encontraba con Florencia B.
Testigo privilegiada. “Tal dato si bien no acredita por sí la autoría responsable en cabeza del justiciable, denota que la testigo se encontraba desde una inmejorable atalaya de percepción del acometimiento armado contra Balbuena”, ponderaron los magistrados.
Es más, analizaron que “el concreto anclaje en las particularidades físicas llamativas del justiciable y el conocimiento previo de su persona, constituyeron un baremo de suma utilidad para concluir en la correcta percepción de los sentidos”, y confirmaron que Chuky fue autor del robo calificado y el crimen de Balbuena.
El joven ahora aguardará la sentencia condenatoria mientras termina sus estudios secundarios en el Irar y se capacita laboralmente.






























