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Confirman investigación al Arzobispado rosarino

Lo hizo la Nunciatura Apostólica. Monseñor José María Arancibia estuvo en Rosario en dos oportunidades entrevistando a curas.

Miércoles 18 de Diciembre de 2013

La Nunciatura Apostólica (entidad encargada de informar a la Santa Sede sobre las condiciones de las comunidades y acerca de cuanto pueda tener un reflejo en la vida de la Iglesia), confirmó ayer que la arquidiócesis de Rosario está siendo investigada por el Vaticano y aseguró que el arzobispo José María Arancibia elevará en breve un informe de las actuaciones que realizó en la jurisdicción eclesiástica a cargo de monseñor José Luis Mollaghan. Es más, la entidad detalló que Arancibia estuvo en dos oportunidades en Rosario: del 18 al 22 de noviembre y del 10 al 13 de diciembre.

La representación diplomática precisó en un comunicado que "por encargo de la Congregación para los Obispos" del Vaticano, monseñor Arancibia realizó una "visita fraterna a la arquidiócesis de Rosario con la finalidad de recoger informaciones sobre su actual situación pastoral".

La Nunciatura ratificó de este modo la información difundida el domingo por La Capital sobre una investigación por aparentes irregularidades en la arquidiócesis que gobierna pastoralmente Mollaghan.

"El resultado de la visita será transmitido a la Santa Sede y, por lo tanto, todos han de abstenerse de sacar conclusiones y de emitir juicios anticipados, que serían imprudentes e injustos", pidió la Nunciatura en un comunicado difundido por la agencia católica AICA.

Desmanejos. Pese a que Mollaghan se manifestó "sorprendido" por la información difundida el fin de semana último, otras fuentes eclesiásticas en Roma y Buenos Aires confirmaron la investigación por aparentes irregularidades en el manejo de fondos, supuestos padecimientos psiquiátricos del arzobispo y denuncias de laicos y sacerdotes por "maltrato".

Sin embargo, en la curia rosarina rechazaron que se trate de una intervención, pero los colaboradores de Mollaghan reconocieron que estaban siendo sometidos a una "visita pastoral fraterna" ordenada por la Santa Sede, tal lo consigna ahora el comunicado de la Nunciatura.

Fuentes eclesiásticas puntualizaron que Arancibia se instaló en la capilla Niño Dios, ubicada a escasas dos cuadras de la sede arzobispal, donde mantuvo unas "treinta reuniones" de supervisión con diversos sectores de la organización arquidiocesana.

El dato también fue confirmado por la Nunciatura, que precisó que el arzobispo Arancibia estuvo en la arquidiócesis "del 18 al 22 de noviembre" y "del 10 al13 de diciembre" realizando entrevistas, entre ellas al propio Mollaghan, "los obispos eméritos y a numerosos sacerdotes".

Las fuentes eclesiásticas sostuvieron que la investigación radica en el "descontrol" en el manejo de fondos, una supuesta "insania mental" atribuida por cierto sector al arzobispo y denuncias por "maltrato" tanto de sacerdotes como de laicos.

Arancibia evalúa el caso del presbítero Osvaldo Buffarini, ex párroco en Arroyo Seco, ex titular de Cáritas, quien dejó deudas de casi 2.000.000 de pesos en su paso por la parroquia de Fátima en el barrio Tablada. "Se lo tragó la tierra", dijeron fuentes eclesiásticas, aunque después monseñor Mollaghan precisó que sigue en una capilla de la misma parroquia.

El sacerdote también dejó a la deriva la radio FM Asunción, cuyos trabajadores ahora autogestionan la emisora.

Otras fuentes aseguran que Mollaghan y Jorge Bergoglio, hoy papa Francisco, "se conocen muy bien" por haber coincidido como obispos auxiliares de Buenos Aires en los años noventa y que la relación entre ambos nunca fue la mejor.

Pese a todo, el arzobispo José Luis Mollaghan continúa al frente de la arquidiócesis y recientemente intervino en las conversaciones entre agentes y autoridades provinciales para destrabar el conflicto policial.

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