Viernes 30 de Noviembre de 2012
Romina Paola Arduvino, de 22 años, fue condenada a 6 años de prisión por tres delitos cometidos entre diciembre de 2009 y principios de 2010. La chica es hermana de un joven que tenía numerosos antecedentes penales y que fue asesinado a puñaladas en abril en el interior de un estudio jurídico en un hecho por demás de oscuro ().
La pena fue dictada por el juez de Sentencia Nº5, Gustavo Salvador, quien la halló culpable de los delitos de robo agravado por la participación de un menor de edad, lesiones leves y robo calificado por el uso de arma de fuego.
El primero de los hechos por los que Arduvino llegó a juicio ocurrió el 17 de diciembre de 2009. A las 4 de la mañana de ese día la chica, acompañada por dos adolescentes, le robó la mochila a Joel D. en San Martín y San Luis. En el momento de ser detenida y trasladada a la comisaría 2ª, la joven portaba un revólver calibre 22. En la dependencia policial, según se corroboró, agredió a la policía Soledad M, cuando intentó identificarla. Aparte de insultarla, le propinó una trompada en el estómago y cuando la agente cayó al suelo la pateó provocándole la fractura del dedo anular de la mano izquierda.
En ese caso, el juez Salvador valoró para condenar a Arduvino la inmediatez temporal y espacial que se sucedió entre el robo a Joel D., la concurrencia de los policías y el secuestro de los elementos sustraídos. "Estos detalles se revelan como altamente incriminantes y permiten fundar la responsabilidad penal" (de Arduvino) en el hecho, explicó el magistrado en el fallo. A la misma conclusión arribó el juez con relación a las lesiones que sufrió la policía Soledad M.
En un súper. A la chica también le atribuyeron el robo ocurrido el 3 de enero de 2010 en el supermercado ubicado en Garay 70. Ese día la joven y un adolescente identificado como Mauro V. se apoderaron de la recaudación del local, unos 700 pesos, tras amenazar con un arma de fuego a la dueña del comercio. Tras el atraco, el dúo de ladrones escapó en una moto de color negra guiada por un cómplice. Poco después la chica fue detenida.
En este caso, Salvador ponderó detalles de los maleantes aportados por la comerciante de nacionalidad china asaltada: el color rosa de la remera que tenía puesta Arduvino y el brazo vendado de uno de los ladrones. Además tuvo en cuenta que la dueña del local señaló en rueda de personas a la chica como una de las autoras del atraco.
El tercer ilícito por el que la joven fue condenada se registró el 2 de enero de 2010. Ese día, Arduvino en compañía de dos hombres y otra mujer emboscó en el cruce de Uriburu y Ayacucho a Daniel A. Tras amenazarlo con un arma de fuego —que no fue hallada— le sustrajeron una moto Yamaha YBR de 125 centímetros cúbicos color negro, la documentación del rodado, una billetera con 450 pesos, un DNI y una tarjeta de débito. Tras el atraco, la joven y sus cómplices escaparon pero Arduvino fue detenida al día siguiente. En este caso, el magistrado valoró que la moto sustraída fue hallada en poder de la chica condenada.