Domingo 21 de Julio de 2013
Cuatro miembros de la tripulación del crucero Costa Concordia y un directivo de la compañía fueron condenados a penas de cárcel ayer en Italia por su participación en el naufragio del barco en 2012 en el que murieron 32 personas, dejando sólo al capitán Francesco Schettino pendiente de juicio.
Los cinco recibieron penas de entre 18 y 34 meses de presión por homicidio múltiple, negligencia y naufragio, condenas relativamente pequeñas para los delitos a cambio de declararse culpables.
Ninguno de los cinco será encarcelado ya que las condenas por debajo de los dos años son suspendidas y las más largas se pueden apelar o sustituir por servicios a la comunidad, según se precisó.
Schettino, de 52 años, irá a juicio por homicidio involuntario y la pérdida de su barco que encalló en unas rocas frente a la isla toscana de Giglio en enero de 2012, causando una caótica evacuación de los más de 4.000 pasajeros y tripulación que iban a bordo.
El coordinador de crisis para los barcos de Costa Crucero, Roberto Ferrarini, recibió la pena mayor, dos años y 10 meses, seguido del gerente de servicios de cabina Manrico Giampedroni, condenado a dos años y medio.
El miércoles, los abogados de Schettino ofrecieron aceptar una condena de tres años y cinco meses a cambio de una declaración de culpabilidad. Está previsto que las audiencias se reanuden en septiembre.
El capitán está acusado de abandonar el barco antes de que todo el pasaje y el tripulación hubieran sido rescatados.
Sus abogados alegan que el marino evitó un desastre mayor al dirigir el barco de 290 metros a aguas poco profundas tras el impacto, y que fue arrojado por la borda debido al ángulo de inclinación del buque, que aún permanece varado frente a la pintoresca isla y está siendo reflotado.