Condenan en Jordania a dos mujeres argentinas
Dos mujeres argentinas, que son madre e hija, fueron condenadas a 7 años y medio de cárcel por el Tribunal de Seguridad del Estado de Jordania, después de ser declaradas culpables del intento de introducir de contrabando en ese país tabletas de cocaína, según informó el diario jordano "Al Dustur".

Jueves 05 de Febrero de 2009

Dos mujeres argentinas, que son madre e hija, fueron condenadas a 7 años y medio de cárcel por el Tribunal de Seguridad del Estado de Jordania, después de ser declaradas culpables del intento de introducir de contrabando en ese país tabletas de cocaína, según informó el diario jordano "Al Dustur".

Las dos mujeres son Tamara Giselle Gómez, de 20 años, y su madre Amelina López, de 46, oriundas de Buenos Aires pero residentes en Ciudad del Este (Paraguay). También fueron condenadas a pagar una multa de 5.000 dinares jordanos (7.062 dólares) cada una.

El tribunal inicialmente había condenado a las dos mujeres a 15 años de prisión y al pago de una multa de 10.000 dinares, pero más tarde decidió reducir el castigo debido a la "corta edad" de las acusadas. De acuerdo con el acta de acusación, cada una de las dos mujeres se tragó 50 tabletas de cocaína antes de volar de Argentina a Ammán, la capital jordana.

Las mujeres levantaron la sospecha de agentes de seguridad jordanos en el aeropuerto de Ammán después de que se quejaran de fuertes dolores de estómago. Tras ello fueron llevadas a un hospital, donde los cirujanos que las sometieron a operaciones descubrieron la droga en los estómagos.

Ahora, ambas mujeres tienen 30 días de plazo para apelar la sentencia, según una fuente judicial jordana.

El embajador argentino en Siria, Hernán Plorutti, cuya representación diplomática abarca Jordania, le dijo ayer al diario La Nación que las mujeres vivían en la triple frontera aunque abordaron el vuelo en el aeropuerto de Ezeiza.

Asistencia.Según explicó Plorutti, las mujeres habían sido detenidas en junio de 2008 y "desde que comenzó el proceso judicial, las dos recibieron atención consular y se puso a disposición de ellas un intérprete". Además, indicó que ambas mujeres "recibieron la asistencia espiritual de un sacerdote argentino que se encontraba en ese país y que las visitaba" en el Centro de Rhabilitación de Yaleida y destacó el "buen trato" que recibieron en prisión.

El diplomático comentó que "la Justicia jordana había condenado inicialmente a las dos mujeres a 15 años de prisión y una multa por el doble de dinero, aunque más tarde decidió reducir los castigos a raíz de la corta edad de las acusadas".