Condenada por atropellar y matar a un ladrón
María Galíndez, quien fue sometida a juicio por atropellar y matar con su auto a un joven que le había robado en la ciudad de Río Cuarto, fue condenada a 8 años de prisión por un tribunal que entendió que debió haberse representado que con la maniobra hecha con su vehículo podía causarle la muerte al ladrón que huía.

Sábado 30 de Mayo de 2009

Córdoba.— María Galíndez, quien fue sometida a juicio por atropellar y matar con su auto a un joven que le había robado en la ciudad de Río Cuarto, fue condenada a 8 años de prisión por un tribunal que entendió que debió haberse representado que con la maniobra hecha con su vehículo podía causarle la muerte al ladrón que huía.

Tras escuchar la sentencia de la Cámara 2ª del Crimen, la mujer lloró y con el rostro entre sus manos imploró para que no la aparten de uno de sus hijos (discapacitado), a pesar de que los jueces ya habían adelantado que seguirá en libertad hasta que el fallo quede firme.

La pena por "homicidio simple con dolo eventual" dictada por los jueces José Varela Geuna, Hugo Testa y Carlos Castellanos agravó lo pedido por el fiscal Jorge Medina, quien había reclamado una condena de 3 años de prisión por el delito de "homicidio culposo".

Los argumentos.La Cámara sostuvo la figura penal bajo la cual fue enjuiciada la mujer, postura con la que coincidió el abogado Jorge Valverde, quien había reclamado 10 años de prisión como querellante de la familia de Fernando Quiroga, el delincuente que murió atropellado por la imputada.

El defensor, Félix Nieto, quien había pedido la absolución o, en carácter subsidiario, la condena por homicidio culposo y el mínimo de la pena, no ocultó su sorpresa por el veredicto al reconocer que "esto no estaba previsto por la defensa".

En diálogo con los periodistas, la codefensora Soledad Nieto anticipó que tras conocer los fundamentos del fallo lo apelarán ante el Tribunal Superior de Justicia provincial e incluso, "si es necesario", llegar hasta la Corte Suprema de la Nación.

Explicó que mientras se sustancien esas instancias judiciales, que podrían tardar más de dos años en dilucidarse, la mujer permanecerá en libertad, posición con la cual coincidió el titular de la Cámara Segunda del Crimen, Oscar Testa.

Al ser consultado, el juez precisó que "la condena se cumplirá cuando el fallo quede firme" y tras revelar que "la defensa tiene 15 días para interponer la casación", aclaró que esto "es común cuando los acusados llegan en libertad al juicio". Fundamentó ese criterio en el hecho de que no se encontraron elementos que puedan hacer suponer que la imputada "pueda fugarse" y que se tuvieron en cuenta "los aspectos familiares".

Robo y muerte. Todo sucedió el 12 de mayo de 2005 en una vivienda de Río Cuarto cuando Galíndez y su esposo cargaban ropa sucia en su auto para llevarla a la casa de su madre. Dos jóvenes armados con una navaja los amenazaron y se apoderaron de la ropa y de un portafolios. Luego escaparon: uno a pie y otro en bicicleta.

El marido de Galíndez corrió a uno de los ladrones, al que alcanzó a pocos metros de allí y se trabó en lucha con él, oportunidad en que recibió heridas en el abdomen con la navaja.

Por su parte, la mujer abordó su auto y salió a buscar al otro asaltante, a quien alcanzó a las pocas cuadras y lo embistió provocándole heridas que pocos días después le causaron la muerte. Se trataba de Fernando Maximiliano Yeyé Quiroga, de 23 años.

Su cómplice, Luis Avecillas, fue detenido, sometido a juicio y condenado a 3 años de prisión como autor del delito de tentativa de robo calificado. l (Télam)