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Concluyen que el atentado de Oslo pudo evitarse, o al menos paliarse

Una comisión creada para sacar conclusiones del doble atentado que el 22 de julio de 2011 causó 77 muertos en Noruega concluyó que se podría haber evitado el atentado con bomba de Oslo y detenido antes a su autor...

Martes 14 de Agosto de 2012

Una comisión creada para sacar conclusiones del doble atentado que el 22 de julio de 2011 causó 77 muertos en Noruega concluyó que se podría haber evitado el atentado con bomba de Oslo y detenido antes a su autor, el extremista solitario Anders Behring Breivik. Este hizo volar un cochebomba en el centro de Oslo, lo que mató a 8 personas, y luego viajó sin ser interceptado hasta la vecina isla de Utoya, donde aniquiló a tiros a 69 jóvenes que participaban de una reunión política.

El informe de la comisión independiente, nombrada por el primer ministro socialdemócrata Jens Stoltenberg después de la masacre y de 500 páginas, critica tanto a la policía como al gobierno. "La capacidad de las autoridades de proteger a la gente en la isla de Utoya fracasó", señala el informe. "Una reacción más rápida de la policía era una posibilidad realista", se agrega en el escrito que se entregó a Stoltenberg. El retraso resulta "inaceptable". La comisión recordó que en total pasaron más de tres horas entre el atentado con bomba en Oslo y el arresto de Breivik en la isla, donde pudo disparar contra los jóvenes durante aproximadamente una hora y cuarto. "Una intervención más rápida de la policía era verdaderamente posible. El autor de los ataques hubiera podido ser detenido antes", sostuvo la comisión.

El informe señala varios errores: la descripción tardía del asesino y de su vehículo, problemas de comunicación, procedimientos que no fueron respetados y medios materiales y técnicos poco aptos.

Bote hundido. Pasaron al menos 35 minutos entre la llegada de una primera patrulla policial a la orilla del lago que rodea a Utoya y el momento en que una fuerza especial desembarcó en la isla. La fuerza policial de elite Delta, procedente de Oslo, a 40 km de de distancia, desembarcó en Utoya a las 18,27 de ese 22 de julio, pero lo hizo en pésimas condiciones. El bote en que se desplazaba el comando estaba sobrecargado y se hundió, de modo que los efectivos se vieron obligados a tomar de apuro dos barcos de recreo. La policía hubiera podido llegar a la isla, al menos, 12 preciosos minutos antes, lo que hubiera permitido reducir el número de víctimas. Toda la secuencia comenzó a las 15,26, cuando estalló el coche bomba en Oslo. En Utoya, Breivik hizo amplio uso de sus dos armas automáticas. Abatía y remataba a sus víctimas con método y una firme puntería, producto de su entrenamiento en un poligono de tiro, otro dato que escapó a las autoridades.

En los días siguientes al traumático ataque ya resultaba evidente que el terrorista había actuado con demasiado tiempo y libertad a su favor, en especial en Utoya. Breivik tuvo tiempo hasta para organizar su rendición: esperaba a la policía serenamente con las manos en alto, después de haber dejado sus armas a distancia, comentó en aquel momento uno de los policías de élite que lo redujo.

Otro detalle que evidencia un fallo es que antes de realizar su doble atentado Breivik envió un correo electrónico a más de 1.000 contactos, en el que avisaba de los ataques que tenía pensado perpetrar. Lo hizo a las 14.09 del 22 de julio, una hora y 17 minutos antes de que explotara el cochebomba.

Breivik vivía en una zona rural de Oslo, y compró grandes cantidades de fertilizante para construir la bomba. Esto no despertó ninguna alarma, pese a que la compra de este tipo de material está vigilada por su poder explosivo.

Burocracia culpable. Sobre el atentado explosivo, el informe afirma: "El ataque contra el distrito gubernamental (en Oslo) podría haberse evitado gracias a una aplicación eficaz de las medidas de seguridad existentes". La comisión lamentó que, debido a la lentitud burocrática, no se hubiera cerrado al tránsito la calle que está junto a la sede del gobierno, como se venía aconsejando desde 2004. Eso permitió que Breivik estacionara su camioneta, que contenía una bomba de 950 kilos al pie del edificio torre donde se encuentra la oficina del primer ministro Stoltenberg. Este en ese momento trabajaba en su residencia oficial, y así escapó al atentado. De hecho, hubo sólo 8 muertos en Oslo porque ese 22 de julio era viernes y muchas personas ya se habían retirado a sus casas. Stoltemberg declaró ayer que a pesar de lamentar los numerosos fallos que enumera la comisión no renunciará, ni tampoco lo harán sus ministros. El ataque en Utoya iba dirigido contra la rama juvenil del partido de Stoltemberg, el socialdemócrata.

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