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Con parecer no alcanza

Con sólo parecer no alcanza. Hay que empezar a ser. Ahí radica la distancia que existe entre Los Pumas y los mejores. Porque hoy muestran argumentos que los ponen en la posición de dar un golpe, pero no tienen el pulso suficiente para ser mortales. Entonces, la balanza se a inclina para el otro bando. Falta, y bastante. No son suficientes las intermitencias que despiertan optimismo, como sucedió sobre el cierre del duelo de ayer. Porque los Wallabies dejaron con vida a los de Hourcade cuando los tuvieron para la goleada.

Domingo 14 de Septiembre de 2014

Con sólo parecer no alcanza. Hay que empezar a ser. Ahí radica la distancia que existe entre Los Pumas y los mejores. Porque hoy muestran argumentos que los ponen en la posición de dar un golpe, pero no tienen el pulso suficiente para ser mortales. Entonces, la balanza se a inclina para el otro bando. Falta, y bastante. No son suficientes las intermitencias que despiertan optimismo, como sucedió sobre el cierre del duelo de ayer. Porque los Wallabies dejaron con vida a los de Hourcade cuando los tuvieron para la goleada.

Los de Hourcade no mostraron su mejor versión. Jugaron un escalón por debajo del mejor nivel que venían mostrando. Porque tuvieron clarísimas falencias en la obtención y notorias dificultades en algunos aspectos de la defensa. Principalmente porque el line y el scrum no estuvieron a la altura. Eso complicó las pelotas propias y le dio aire al rival en las suyas. Fue una clara involución.

Hubo cuestiones que encienden señales de alarma. Hasta Hourcade reconoció que el equipo tuvo una floja labor y no optó por resaltar los puntos positivos, como había hecho en los enfrentamientos anteriores. Evidentemente se retrocedió un casillero.

Los partidos duran 80 minutos. La primera hora Los Pumas pusieron en cancha una desdibujada versión, y sólo se mantuvieron a tiro en el marcador por una gran corrida de Montero tras una pelota recuperada y porque el local no estuvo fino. Y en los últimos 20' el equipo reaccionó y levantó la bandera del batacazo. Pero no hay que quedarse con eso. No alcanza. Sería tapar el sol con la mano. Porque con las pulsaciones en estado normal la verdadera lectura es que los australianos tuvieron mucho más cerca de la goleadad, que los albicelestes de un empate heróico.

Pero si hay que poner énfasis sobre el hecho de que el equipo se supo levantar tras una importante desventaja (29-13). Y que lo hizo luego de que Hourcade moviera el banco de los suplentes, con todo lo que eso implica.

La distancia con las potencias existe. Y ayer fue por demás de notoria. Por eso, con sólo parece no alcanza. Hay que empezar a ser. Hay un salto por dar.

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