Viernes 24 de Julio de 2009
El desarrollo de cohetes impulsados por motores de plasma, actualmente en fase de pruebas, permitirá reducir la duración de la travesía espacial a Marte de seis meses a 39 días.
Un recorte tan sensible de esta aventura espacial significaría que los astronautas pasarían menos tiempo expuestos a las radiaciones, además de minimizar la pérdida de masa ósea y muscular, así como las alteraciones circulatorias provocadas por la ingravidez.
El Motor de Magnetoplasma de Impulso Específico Variable (Vasimr) lo desarrolló la firma Ad Astra, dirigida por el ex astronauta Franklin Chang Díaz, veterano de siete misiones en la estación orbital internacional.
En 2012 o 2013, está previsto que el motor realice una prueba en la Estación Espacial proporcionando impulsos para mantenerla en su órbita.
Ventajas. Según explican los creadores de Vasimr, los cohetes propulsados por combustibles químicos consumen la mayor parte de sus reservas en el despegue, por lo que en el espacio, más que viajar, flotan.
Los motores de plasma propulsan la nave acelerando átomos cargados eléctricamente.
Aunque en el momento del despegue producen un empuje mucho menor que los motores de combustible —por lo que no pueden salir de la órbita terrestre por sí mismos—, una vez se hallan en el espacio tienen impulso durante años, acelerando de manera progresiva hasta obtener más velocidad que los termo químicos.