Lunes 06 de Agosto de 2012
Cuatro años lleva el abogado argentino Tomás Ojea Quintana como relator especial para las Naciones Unidas en materia de Derechos Humanos en Myanmar.
Ojea Quintana fue abogado de Abuelas de Plaza de Mayo y tuvo a su cargo varias querellas por apropiación de chicos durante la última dictadura cívico militar. También inició en 2003 la causa contra la empresa automotriz Ford por el secuestro y la desaparición de varios de sus trabajadores en representación de los ex delegados y detenidos-desaparecidos de la planta de la compañía en General Pacheco, en el norte del conurbano bonaerense.
El motor de su profesión probablemente pueda intuirse de su propia historia familiar. Sus padres fueron militantes políticos y estuvieron presos entre 1975 y 1981 y sus tíos se encuentran desaparecidos.
Luego de ejercer la defensa de los derechos humanos en la Argentina, Ojea Quintana trabajó en la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) y fue director ejecutivo del Programa para la Promoción y Protección de los Derechos Humanos en Bolivia, de la ONU.