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"Con la represión, el socialismo le hace el trabajo sucio a Cristina"

Tras el acampe y a la espera de negociar con el municipio y la provincia, la CCC apuesta al diálogo y rechaza el recorte de subsidios. El dirigente Eduardo Delmonte acusó a la Casa Gris de resignar el pedido de planes sociales y fijar "acuerdos" con la Nación.  

Lunes 04 de Marzo de 2013

El anuncio de la provincia y el municipio de recortar el aporte mensual por planes y subsidios a la Corriente Clasista y Combativa (CCC), tras los nueve días de acampe en el microcentro, provocó la reacción del líder local de ese movimiento, Eduardo Delmonte, quien acusó al socialismo de reprimir la protesta en medio de "acuerdos" solapados con el gobierno nacional: "La provincia le está haciendo el trabajo sucio a Cristina (Kirchner). De otro modo, no se explica por qué no dan pelea por los planes del programa Argentina Trabaja, que a Santa Fe no llegan. Esto me hace pensar que hay algún acuerdo para tener respuesta en temas que les interesan más que las demandas sociales".

Con una orden de detención librada a su nombre, y a la espera de ser citado hoy a una reunión con funcionarios municipales y provinciales, el dirigente dijo que el espacio que lidera "apuesta al diálogo", lo que dejaría en suspenso la posibilidad de nuevos cortes de calles. El líder piquetero dijo que evaluará "día a día" los pasos a seguir en el conflicto y convocó a otras organizaciones a participar de una mesa de diálogo con el Ejecutivo local, aunque el municipio fue cauto en relación con esa convocatoria (ver aparte).

El viernes pasado, tras nueve días de acampe en Sarmiento y Rioja, los militantes levantaron el corte ante la posibilidad de un desalojo. Un día antes, la policía había detenido a seis jóvenes por orden judicial, en el marco de una causa por obstrucción del tránsito iniciada por el municipio.

El secretario de Gobierno municipal, Fernando Asegurado, anunció luego que se reordenará la ayuda social y se recortarán los cerca de 200 mil pesos que los gobiernos local y provincial aportan a la CCC en concepto de ayuda a comedores, cooperativas de trabajo y bolsones.

"Esos mismos números explican y justifican la lucha que venimos sosteniendo por vivienda y trabajo para los jóvenes. La ayuda que hay es parcial y acotada: 200 mil pesos para 3.500 beneficiarios son 57 pesos para cada uno. Si ese es el mérito del Estado, la verdad es que es preocupante", replicó Delmonte, quien anticipó que antes de evaluar una reacción colectiva esperará el resultado de las negociaciones para constatar si el recorte se concreta.

"Que la municipalidad le pague 500 pesos a una persona para trabajar es una sobreexplotación tremenda. Y darle 2 mil pesos por mes a un comedor que alimenta a 200 personas es una vergüenza", hizo su lectura de los números en juego. Respondió, además, que a la organización "no le interesa manejar plata" y recomendó que "el Estado implemente un sistema donde la gente cobre en forma personal" si quiere evitar la intermediación de la CCC.

"El socialismo está poniendo el eje en el lugar equivocado. El gobierno nacional también judicializó el conflicto, pero los que materializaron la represión son los gobernantes de acá", dijo Delmonte, y consideró que así el gobernador Antonio Bonfatti "le hizo un gran favor al gobierno nacional".

"Lo que hacen es matar al mensajero que expresa las reivindicaciones de una cuarta parte de la población", agregó, y chicaneó con que no imagina al fallecido dirigente socialista Guillermo Estévez Boero "avalando represión y detenciones".

Una pretensión de la CCC, explicó, era que los gobiernos socialistas encabezaran gestiones ante la Casa Rosada para aplicar en Santa Fe el plan Argentina Trabaja, que depende del Ministerio de Desarrollo Social nacional y supone un ingreso de hasta 1.750 pesos por beneficiario. "Los programas que no se reclaman son una moneda de cambio por la cual el gobierno provincial y el de la ciudad negocian otras cosas", denunció Delmonte, sin más detalles.

El dirigente indicó: "Hay una política de la Nación de que los conflictos en relación al trabajo en la segunda ciudad del país estallen en el propio lugar. Desde el socialismo, en lugar de ponerse al frente del reclamo, matan al mensajero y le hacen el trabajo sucio a Cristina".

Por último, Delmonte hizo referencia a la orden de detención que pesa sobre él como conductor del piquete que obstruyó el tránsito en el microcentro por nueve días, algo que hasta ayer no se había concretado. "Creo que se dejó en stand by para que sea un elemento más en la negociación. No me da miedo que me lleven preso", dijo, y catalogó la medida como "amenazante y extorsiva".

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