Miércoles 20 de Mayo de 2009
A un año de la triste partida de Cristina, quiero agradecer a quienes estuvieron en ese amargo momento. Quedó grabado en mi mente el recuerdo de todas esas personas que estaban en la iglesia ese sábado gris. Verdaderamente me obnubiló. También me llenó de emoción el ver que muchos de quienes me acompañaron en ese momento, me habían acompañado la primera vez que salí con Cristina de una iglesia, al igual que para quienes fueron formando parte de nuestra vida. Mi profundo agradecimiento a ellos y mi pésame por lo sucedido, de ellos también fue el sufrimiento. El hecho de pasar por una vida y dejar huellas es una característica invalorable en una persona, muy pocas lo consiguen y Cristina fue una de ellas. Desde el 16 de marzo hasta el 23 de mayo, quienes estuvimos atravesando momentos de esperas interminables, nunca dejamos de tener ayuda y contención. Vaya un agradecimiento infinito para ellos, parientes, amigos, conocidos, los médicos y enfermeros de UTI del Sanatorio Británico quienes nos acompañaron vívidamente durante todo ese tiempo. Gracias a todo el grupo de AR Zinc S.A, quien me permitió estar abocado a este tema, unos en lo laboral y otros en lo emocional. En ese lapso vivimos momentos difíciles pero a la vez llenos de esperanzas. Esperanzas que no se perdieron sino que se fueron transformando, se transformaron en ganas de seguir para adelante sin bajar los brazos en respeto a quienes quedaron o se transformaron en fuerza para sobrellevar la tristeza. En mi caso en particular nació otra esperanza, que es la de vivir una vida plena junto a mi hijo, la huella mas profunda, aparte de su amor, que me dejó en su paso Cristina. Por todo esto les hago llegar esta gratitud de vida.
Edgardo Fernández,
DNI 20.826.737
(Funes)