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Con grandes desafíos, Manuel Valls asumió como premier de Francia

El gobierno del presidente François Hollande intenta revertir los altos niveles de desaprobación ciudadana. El político perteneciente al ala liberal del socialismo galo, presentará hoy su gabinete, en el que estaría Segolene Royal.  

Miércoles 02 de Abril de 2014

El gobierno del impopular presidente francés, François Hollande, inició ayer una "nueva etapa" con la asunción del flamante primer ministro Manuel Valls, encargado de la ciclópea tarea de revivir una economía estancada en medio de presiones de Europa de no renegar de sus promesas de reforma. Hollande nombró el lunes premier al hasta ahora ministro del Interior luego de que su Partido Socialista (PS) sufriera una durísima derrota en las elecciones municipales el domingo pasado, reemplazando al anterior jefe de gobierno, Jean-Marc Ayrault, blanco de continuas críticas. "Es una tarea difícil pero emocionante", admitió Valls durante la ceremonia realizada en el patio de honor del palacio Matignon, residencia oficial de los premiers.

Francia, la segunda economía de la zona euro, lucha desde hace años con un elevado desempleo, un crecimiento renqueante, deudas y déficit público. Ahora Valls, nacido hace 51 años en Barcelona, tendrá que buscar solución a esos problemas.

Ardua tarea. En su primer discurso al asumir el cargo, Valls , perteneciente al ala más liberal del Partido Socialista, dijo que Hollande le trazó "una hoja de ruta para ir más lejos, más rápido y para responder a la demanda de justicia social que las elecciones municipales revelaron", en alusión a la derrota del PS y la izquierda en general en los comicios. "Somos dos socialistas, dos republicanos y dos patriotas. Usted sirvió al país con estos valores y con sentido del deber. Estoy orgulloso de ser su ministro del Interior y honrado por sucederlo", dijo luego mirando a Ayrault. La tarea prioritaria de Valls consiste ahora en la formación de gabinete, tarea que no será fácil para un gobierno que pretende mantener una serie de equilibrios en la izquierda y que ya anticipó tensiones con los sectores verdes y ecologistas.

Rechazo de los verdes. De hecho, el partido Europa Ecología Los Verdes (EELV) anunció ayer su rechazo a participar en el gobierno encabezado por Valls, un político cuya postura firme frente a la inseguridad y su dinamismo lo han hecho popular entre votantes de todo el espectro político pero que aliena al ala más izquierdista del PS. "No se reúnen las condiciones para que el EELV participe en el gobierno", señaló en un comunicado la secretaria nacional del partido, Emmanuelle Cosse, para quien ni Valls ni Hollande han dado señales de que desean colocar la ecología en el núcleo de las políticas públicas.

Fuentes de la presidencia citadas por medios locales dijeron que Valls planea anunciar su nuevo gobierno hoy antes de la primera reunión de su gabinete.

El nuevo premier, de 51 años y de origen barcelonés, deberá lidiar con un contexto económico sumamente difícil y en persistente deterioro, con el desempleo y el déficit obstinadamente altos luego de 22 meses de gobierno socialista, y con un crecimiento casi nulo.

Con niveles de desaprobación récord para un presidente, Hollande vio sus peores temores hechos realidad en las elecciones municipales del domingo último, en las que el PS perdió 155 ciudades antes la oposición conservadora o la extrema derecha.

Bruselas, expectante. En un mensaje televisado en el que anunció una "nueva etapa" de su presidencia, Hollande encargó a Valls la implementación de un paquete de medidas de estímulo de empresarial llamado Pacto de Responsabilidad, que baja impuestos a las compañías para que contraten más e impone un ajuste por 50.000 millones de euros. El jefe de Estado lanzó un mensaje claro a Bruselas al advertir que Francia no sacrificará el crecimiento en aras de la reducción de su déficit fiscal. Valls "deberá convencer a Europa de que esta contribución de Francia a la competitividad, al crecimiento, debe ser tomada en cuenta en el marco del respeto de nuestros compromisos", dijo Hollande. "Tengo la convicción de que reforzar la economía francesa es la mejor manera de reorientar a Europa", subrayó.

Nuevas caras. Entre las múltiples especulaciones, uno de los nombres que más suena como nueva cara en el gobierno es el de la ex ministra y ex candidata presidencial socialista Segolene Royal, quien fue durante casi 30 años pareja de Hollande, madre de sus cuatro hijos y actual presidenta de la región francesa de Poitou Charentes.

Se cree que el canciller Laurent Fabius, uno de los ministros más populares en el gobierno saliente, mantendrá su cargo.

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