Con esmero

Viernes 14 de Septiembre de 2012

Las investigaciones arrojaron que muchos jubilados italianos residentes en el extranjero se alojaron un buen tiempo en su país, hasta asegurarse que les iba a salir el beneficio. Es decir, el tiempo suficiente para adquirir la residencia, abrir una cuenta bancaria y completar el resto de la documentación necesaria para formular el pedido de ayuda.