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Computadora industrial por y para pymes

La Ciaa es una plataforma electrónica abierta, gratuita y escalable, diseñada para que las empresas mejoren su proceso productivo

Domingo 13 de Julio de 2014

Argentina pisa fuerte en el mundo de las innovaciones tecnológicas y la Computadora Industrial Abierta Argentina (Ciaa) deja en claro que en el país hay especialistas con mentes brillantes capaces de hacer posible todo lo que se proponen, y más aún si todo se realiza de forma colaborativa y con la participación del sector público y privado a través de la presencia de universidades nacionales, cientos de especialistas y pymes de todo el país.

Esta plataforma industrial abierta, gratuita y escalable fue diseñada y concebida para que las empresas puedan mejorar y modernizar sus productos y servicios, pero al mismo tiempo surgió para fomentar el desarrollo tecnológico y económico de la industria electrónica argentina y sus cadenas de valor asociadas. Todo apunta a la incorporación de valor en la industria nacional y fuertemente a la sustitución de importaciones.

Se estima que hasta el momento el proyecto demandó unos 10 millones de pesos de inversión, pero se trata sólo de una cifra para intentar dimensionar la magnitud de la iniciativa porque no se desembolsó un solo billete. Es que todos los participantes de la Ciaa trabajaron en forma voluntaria, aportando horas de trabajo ad honórem. Los investigadores de las universidades e instituciones dejaron sus actividades principales cuando fueron convocados y dieron su aporte y las pymes, como futuros posibles usuarios, también decidieron colaborar.

Durante la presentación de la Ciaa en Rosario —que se realizó en la Facultad de Ingeniería de la Universidad Nacional de Rosario (UNR)— Ariel Lutenberg, coordinador general de la Ciaa y presidente de la Asociación Civil para la Investigación, Promoción y Desarrollo de los Sistemas Electrónicos Embebidos (Acse), explicó que la Ciaa cambia la lógica con la cual se agrega valor a la producción industrial porque rompe un esquema individual donde cada empresa debe afrontar en soledad todos los costos, riesgos e incertidumbres que conlleva el desarrollo de nueva tecnología y lo reemplaza por otro colaborativo en el que muchos de esos riesgos y costos se minimizan o incluso desaparecen gracias a esta nueva forma de construir conocimiento.

Los impulsores del proyecto entienden que estas características disruptivas y distintivas no sólo permiten incorporar tecnología electrónica para hacer más competitiva a la industria, sino que además empodera al empresario pyme y a los desarrolladores independendientes al permitirles diseñar sistemas a la medida de sus necesidades sin depender de empresas multinacionales que ofrecen soluciones propietarias cerradas, que son complejas de escalar.

Lutenberg detalló que la Ciaa sirve para aplicaciones en agroindustria, industria automotriz, fábricas de alimentos, metalmecánica, control de procesos químicos y máquinas textiles, entre otros. En suma dónde se usan sistemas electrónicos para automatizar procesos. "La electrónica está en todos lados", apuntó y señaló que "ya hay 20 empresas nacionales que están probando dónde implementar la Ciaa".

Además, contó que la Ciaa también es ideal para la enseñanza en universidades, terciarios y escuelas secundarias y anticipó que se utilizará en cursos en toda la Argentina, a partir de la tarea de la Acse y el apoyo del Ministerio de Educación.

Actualmente ya hay una empresa que está produciendo las 100 primeras unidades de la plaqueta electrónica y la versión educativa tendrá un costo de tan sólo 50 dólares, mientras que el valor comercial unitario será de 400 dólares y por grandes pedidos será de 200 dólares. Pero Lutenberg se encargó de dejar en claro que "puede haber otras empresas que quieran producir la Ciaa y tener un mejor precio para ofrecer".

¿Qué es?El coordinador destacó que la Ciaa es la primera iniciativa a nivel mundial que cumple con las características de ser una plataforma industrial, abierta y estar basada en procesadores de distintas marcas. Se trata de una propuesta única e innovadora y sus impulsores explicaron que es industrial porque dispone de diferentes mecanismos de protección eléctrica contra fallas o sobrecargas. Es abierta porque toda la información sobre su diseño está gratuitamente disponible en esta web (diagrama esquemático, diseño del circuito impreso, código fuente del firmware y del software, diseño del gabinete). Además, es ciento por ciento Argentina porque es una plataforma desarrollada por pymes, profesionales y docentes, sin recurrir al aporte directo del Estado o de multinacionales, lo que permite ofrecer versiones basadas en distintos procesadores.

"En otros países tal vez lo haría una gran empresa, en Argentina son pymes porque una sola empresa nacional no tiene la fortaleza para hacerlo sola", indicó Lutenberg al tiempo que explicó que se trata de un proyecto que hoy está en un punto de desarrollo pero que puede seguir madurando y evolucionando por ser una plataforma abierta y siga creciendo con el tiempo.

Asimismo, Lutenberg destacó la importancia de que el proyecto finalmente fuera colaborativo. "Encontramos soluciones gracias al aporte de todos. La plataforma mejoró y tiene un nivel de excelencia mayor que el que pensamos cuando iniciamos el proyecto y el que podría tener si esto lo hubiesen pensado sólo un par de profesionales", mencionó.

También advirtió que la posibilidad de trabajar con diferentes procesadores permite tener mayor disponibilidad de los componentes, al no quedar atado a una marca, y ahorrar. "Las claves de la Ciaa es que tiene mayor competitividad y no genera dependencias", subrayó.

Cómo surgió. La Computadora Industrial Abierta Argentina se comenzó a gestar en julio de 2013, cuando la Secretaría de Planeamiento Estratégico Industrial del Ministerio de Industria de la Nación y la Secretaría de Políticas Universitarias del Ministerio de Educación de la Nación convocaron a la Asociación Civil para la Investigación, Promoción y Desarrollo de los Sistemas Electrónicos Embebidos (Acse) y a la Cámara de Industrias Electrónicas, Electromecánicas y Luminotécnicas (Cadieel) a participar en el Plan Estratégico Industrial 2020.

El pedido inicial fue que desde el sector académico y desde el sector industrial se presenten propuestas para agregar valor en distintas ramas de la economía como la maquinaria agrícola, bienes de capital, forestal, textil y alimentos a través de la incorporación de sistemas electrónicos en procesos productivos y en productos de fabricación nacional.

Es que luego de un análisis se observó que muchas empresas eran reticentes a invertir en desarrollos electrónicos, pero al mismo tiempo sí realizaban inversiones de igual o mayor magnitud en ampliaciones edilicias. Es decir, se detectó que el problema no estaba ligado a limitaciones económicas, sino más bien al riesgo tecnológico que las empresas veían en la incorporación de sistemas electrónicos en sus productos o procesos productivos debido a su desconocimiento de la temática.

Además se encontró que muchas empresas tenían temor de pasar a depender de servicios o insumos electrónicos comercializados por empresas que utilizan políticas muy restrictivas de intercompatibilidad de sus sensores y aplicaciones, lo que implica un riesgo logístico y económico.

A partir de esta situación la Acse y Cadieel propusieron desarrollar un sistema electrónico abierto de uso general donde absolutamente toda su documentación y el material para su fabricación estuviera libremente disponible en internet (diagramas esquemáticos, diseño del circuito impreso, códigos fuentes de los programas, etc.), que estuviera diseñado en base a criterios adecuados para su utilización en aplicaciones industriales, que no dependiera de una línea específica de procesadores, y que pudiera ser fabricado por la mayoría de las pymes nacionales, lo que implicaba por ejemplo utilizar en el diseño circuitos impresos de no más de cuatro capas.

De este modo a partir del 15 de noviembre de 2013 se comenzó a trabajar en la Computadora Industrial Abierta Argentina y hoy este proyecto es una realidad. Luego de ocho meses de trabajo -que contó con la participación decenas de universidades nacionales, empresas privadas e instituciones- los impulsores de la propuesta presentaron la Ciaa en la Facultad de Ingeniería de Rosario ante un nutrido auditorio integrado por académicos que participan e interesados en participar y también de empresarios tentados en conocer cómo aprovechar este desarrollo en las firmas que pertenecen.

Lutenberg contó que del proyecto participa una comunidad de más de 2.400 desarrolladores de sistemas embebidos (embebidos32@googlegroups.com), que pueden contestar cualquier consulta sobre la placa, y dijo que despertó el interés de pymes de todo el país, e incluso de empresas del exterior.

El referente de Acse indicó que el Instituto Nacional de Tecnología Industrial (Inti) participa del proyecto en el desarrollo del firmware, sistema o contenido programable que comanda la plaqueta electrónica. Además, ya comenzaron los ensayos para su homologación según todos los estándares requeridos por la entidad, algo que brinda un plus al proyecto. "Pymes con tecnología obsoleta podrán migrar a esta tecnología que es certificada y eso significa poder exportar", dijo sobre el potencial de la primera plaqueta electrónica argentina.

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