Jueves 29 de Octubre de 2009
Paraná.— La autopsia realizada al cadáver del locutor Gabriel Insaurralde, quien fue hallado sin vida en el fondo de un aljibe tras permanecer desaparecido una semana, arrojó que tenía "claros indicios que avalan la hipótesis del homicidio". Así lo dejaron trascender fuentes policiales y judiciales entrerrianas que agregaron que "se hallaron signos de estrangulamiento".
Según las pericias, el cuerpo de Insaurralde tenía "signos de asfixia y lesiones en el cuello" compatibles con una muerte por estrangulamiento. Además, se comprobó que "había agua en los pulmones", por lo que los peritos sostienen que al momento de ser arrojado al pozo donde fue hallado, aún estaba con vida.
El locutor de LT14 de Paraná, soltero y de 41 años, había sido visto por última vez el lunes 19 de octubre y, tras producirse la ausencia llamativa a la radio, sus familiares radicaron el pedido de averiguación de paradero. Tras varios días de investigación en la cual no hubo datos concretos, el fin de semana la policía diagramó un operativo rastrillaje en cercanías de la casa de Insaurralde, en la zona del aeropuerto de la capital entrerriana.
Así fue como el lunes, en el fondo de un viejo aljibe y pozo negro de unos 5 metros de profundidad y ubicado en un descampado a unos 250 metros de la vivienda, se halló el cadáver. Ahora, a partir de los resultados de la autopsia, la policía empezó a investigar el entorno íntimo de Insaurralde a fin de hallar pistas y construir hipótesis que la lleven hasta el homicida.