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Compromiso y goce del número uno de la natación de aguas abiertas

"Tenía un compromiso con Cristián (Fredes, organizador de la prueba). Un poco por él y otro por la gente que me trata tan bien, siempre es un placer venir a Rosario", manifestó el nadador.  

Sábado 25 de Enero de 2014

Damián Blaum se sacó un peso de encima. El título mundial de aguas abiertas del Grand Prix de la Fina (Federación Internacional de Natación) finalmente se le dio el año pasado después de cuatro subcampeonatos (2007, 2009, 2010 y 2012) y en este momento piensa en "disfrutar", aunque con la responsabilidad de siempre. De esta manera asume la temporada, que comenzará el domingo con el maratón acuático internacional Ciudad de Rosario, que si bien en esta ocasión no será oficial, reunirá a estrellas como él. "Tenía un compromiso con Cristián (Fredes, organizador de la prueba). Un poco por él y otro por la gente que me trata tan bien, siempre es un placer venir a Rosario", manifestó el nadador nacido en Buenos Aires hace 32 años.

Su llegada a la ciudad fue ayer a la mañana, un rato antes de la presentación oficial de la carrera en la Municipalidad de Rosario, donde estuvo con los demás nadadores junto a la intendenta Mónica Fein. Acompañado por su esposa, la española Esther Núñez, quien también competirá en Rosario y fue dos veces campeona mundial (2007 y 2012), aseguró que nunca dudó de su participación en el maratón rosarino, si bien por cuestiones económicas no será una fecha del Grand Prix, y por lo tanto no dará puntos para ese ranking mundial.

"En todo momento le manifesté a Cristián (Fredes) mi intención de participar en la prueba, sea o no del Grand Prix. Tenía un compromiso con él, que es un amigo de hace años. Un poco por él y otro por la gente que me trata tan bien, siempre es un placer venir a Rosario", declaró.

Por el trabajo que viene desarrollando, dijo que aún no bajó demasiado las cargas y que la carrera será "como un entrenamiento, un anticipo de la Santa Fe-Coronda de la semana que viene". Igual aclaró que "uno siempre quiere ganar". Especialista en distancias largas, los algo más de 7 kilómetros de la prueba rosarina no parecen que los favorezca. "Esta clarísimo que no es lo óptimo para mí, pero no me achica. Es un desafío y quiero hacerlo bien", sostuvo

La particularidad del maratón rosarino, que se mudó del río Paraná, como causa fundamental por el tema de las palometas, por el laguito del parque Independencia no le mereció ningún cuestionamiento. "No creo que tenga más complicaciones que cuando nadamos en el río. Nadar en un lago chiquito, sin corrientes, no tiene misterio. Quizás la complicación puede ser el calor y la temperatura del agua, pero no mucho más que eso", dijo.

Tampoco consideró como un problema los golpes a partir de que es posible que naden amontonados por lo estrecho del circuito. "Los golpes también están en el río. Cuando nadás corriente en contra o a favor, te matás a golpes. Estamos preparado para eso", sostuvo.

Blaum consideró que el escenario del maratón será atrayente, ante la posibilidad de que asista mucho público. "Le dará un marco atractivo. Si la gente se acerca y esto se hace mucho más popular, mejor para nuestro deporte", dijo.

"Vengo con más ganas que nunca de disfrutar", subrayó como objetivo, luego de que en 2013 se sacó una espina. "Durante cuatro temporadas fui el número dos del mundo y al final me tocó ganar el Grand Prix, pero no nadé muy distinto de años anteriores. Durante ese tiempo no tuve nada para reprocharme. Los que me ganaron fueron mejores que yo, entre ellos Stoychev (Petar, nadador búlgaro), que es el mejor de la historia. Sí tenía esa deuda pendiente de que siempre estaba cerca y no se me daba", dijo.

"Por suerte el último año fui el más regular y el número dice que fui el mejor, aunque yo no me la creo. Pero el trofeo del Grand Prix está en mi casa y hay que disfrutarlo. Nunca sabés si se repetirá y esas cosas que te da el deporte son únicas", agregó el porteño.

"Quiero desdramatizar un poco lo que viví el año pasado, con mucho estrés y presión en busca de un objetivo. Tengo intención de disfrutar, con los demás nadadores, con mi mujer, con la gente que viene a vernos y concada lugar que visitamos. Los resultados luego se verán. Esto no deja de ser un deporte, más allá de que es un medio para vivir", concluyó.

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