Complicaciones en la torre
Si su vida no abunda en inconvenientes prácticos; si los problemas de la economía, el tránsito y la inseguridad no logran sacudirlo de la rutina cotidiana, lo invito a mudarse a nuestra querida torre de Urquiza 1949: un lugar donde todo puede pasar.

Miércoles 19 de Agosto de 2009

Si su vida no abunda en inconvenientes prácticos; si los problemas de la economía, el tránsito y la inseguridad no logran sacudirlo de la rutina cotidiana, lo invito a mudarse a nuestra querida torre de Urquiza 1949: un lugar donde todo puede pasar. Le ofrecemos el abrazo de fatigados ascensores que lo mantendrán encerrado lo suficiente como para que pueda resolver la cuadratura del círculo, y luego lo harán descender en pisos azarosos. Podrá también regalarse, como hicimos en pleno verano, cerca de diez días de ayuno eléctrico y de agua corriente, que le permitirán experimentar la filosofía cínica de indigencia y privación que predicaba Diógenes. Además, si contrata cuanto antes, puede que disfrute de los más de quince días que llevamos sin gas, verdadero deleite para la higiene personal y la creatividad culinaria, sólo incrementado con el "concerto grosso" de taladros y martillos neumáticos que hacen de cada día una fiesta para los sentidos. Mencionar los varios departamentos inundados recientemente por la explosión de una cañería, sería abundar en detalles. No obstante, sí cabe señalar la rumiante labor del empleado de administración que con frases tautológicas ("se va a arreglar cuando se pueda arreglar") tranquiliza a los inquilinos; o del esporádico administrador, un simpatiquísimo inoperante que frecuenta con la periodicidad de un cometa los "inconvenientes" de nuestro querido edificio. Si le faltan problemas, múdese a la torre.

Alejandro Bongiovanni

alejandroguion87@yahoo.com.ar