Miércoles 04 de Julio de 2012
El conocido dicho popular "está más perdido que turco en la neblina" viene de España, que denominaba "turco" al borracho. Los efectos del alcohol le impedían caminar y saber hacia dónde iba, como si estuviera en una cerrada neblina. En el desconcierto político argentino, el pueblo carece de rumbo, vota espasmódicamente al gobierno o a la oposición e institucionalmente le está impedido gobernar a la Nación "por medio de sus representantes" y decidir que es lo que hay que hacer. El pueblo no gobierna. Tiene obligación de votar a los que serán sus teóricos representantes, aunque no los conozca, no sepa cuales son realmente sus ideas políticas, qué acciones desarrollarán para resolver las falencias económicas, estructurales o sociales de su localidad o región y para recomponer la armonía en la convivencia social. Ignora si son idóneos, su capacitación y antecedentes para representarlo, su conducta en el cumplimiento de sus deberes, si está imputado en hechos de corrupción, su moral y respeto a los valores culturales sociales. Los representantes del pueblo, son digitados en contubernios dentro de los partidos, integrantes de la corporación política, e ignorando al pueblo. En ese contexto, el pueblo está perdido como turco en la neblina, y la República democrática es una ficción constitucional que debe enmendarse.
Marcelo Castro Corbat
Centro Segunda República
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