La Ciudad

Cómo será el regreso con cuidados a los boliches tras 18 meses sin actividad

Los dueños de discotecas quieren abrir el 2 de octubre con medidas sanitarias. En Rosario quedan unas 20 habilitaciones operativas

Martes 28 de Septiembre de 2021

Tras el anuncio de flexibilizaciones que se hicieron a nivel nacional y la habilitación de la actividad en varias provincias, los dueños de discotecas de Santa Fe pidieron volver a abrir sus puertas a partir del 2 de octubre con medidas de cuidado y la certeza de brindarle un entorno de diversión seguro a su público, tras la urgencia que significa haber pasado 18 meses cerrados. Pero nada será igual, necesariamente: habría dos turnos, horario acotado, aforo limitado y uso de barbijo en espacios comunes.

Los boliches son uno de los rubros más afectados, ya que no volvieron a retomar actividades desde marzo de 2020, con el comienzo de la primera cuarentena estricta. Estiman que el 35 por ciento de las pymes de la provincia se perdieron, y por eso quieren hacer hincapié en el 65 por ciento que sobrevivió en parte gracias a los subsidios del gobierno santafesino. Hoy quedan unas 20 habilitaciones operativas en Rosario, de las cuales no se sabe a ciencia cierta cuántas van a volver efectivamente.

La semana pasada, Nación anunció que habilitará al rubro a trabajar con un aforo del 50 por ciento, aunque solo para quienes hayan completado el esquema de vacunación dentro de los 14 días previos al evento, pero ahora esperan la adecuación que debe hacer la provincia, y solicitan que sea lo antes posible, teniendo en cuenta que el viernes se vence el último decreto firmado por el gobernador Omar Perotti.

Llegamos hasta acá gracias a la ayuda y la asistencia de la provincia, y tenemos confianza en que el gobierno flexibilice nuestra actividad el 1 de octubre como herramienta paliativa de todas las reuniones que se dan en la ilegalidad”, dijo Juan Puigredón, presidente en Santa Fe para la Industria del Entretenimiento de Argentina (Idear).

Los empresarios creen que a partir de la llegada del calor y los anuncios de la ministra de Salud Carla Vizzotti, en el que según Puigredón “se dio un mensaje casi de fin de pandemia”, se produjo una explosión de gran cantidad de fiestas clandestinas, con muchas personas que están saliendo más, cuidándose menos y asistiendo a todo tipo de reuniones.

Protocolos

“Visto y considerando que en el resto del país ya se está bailando en vieja normalidad, nos parece que la situación sanitaria de Santa Fe amerita una normalidad similar, aunque en lugares como Córdoba volvieron eventos de hasta 4 mil personas con el aforo hasta el 70 por ciento y sin carnet de vacunación”, señaló. Sobre este punto, cree que esa exigencia limita la edad, ya que el segmento entre 18 y 25 años aún no tiene las dos dosis. “Exigir un carnet en esta instancia nos parece desproporcionado. Necesitamos arrancar”, expresó.

¿Cómo sería la vuelta? El aforo estará reducido al 50 por ciento, y probablemente el horario en una primera etapa sea de 22 a 3, con barbijo para ir al baño y en los lugares comunes. En algunos locales se incorporará el formato gastronómico con cena más temprano, y también se utilizarán los espacios con mayor cantidad de funciones por semana para otros espectáculos como stand up, obras de teatro y shows musicales, como medida paliativa ya que la cantidad de entradas estará reducida y probablemente no alcance a cubrir los costos.

“Es como volver a empezar de cero a todo nivel, tomar personal de nuevo, con proveedores, y con la gente que hay que convocar. Percibo que hay un enorme segmento de gente a la que le interesa salir de forma cuidada, sanitariamente hablando, y que le brinden un servicio audiovisual integral mejor que lo que se da en la clandestinidad”, argumentó el titular de Idear en la provincia.   

Según su lectura, más allá de que hay muchos formatos de reuniones en casas particulares que se seguirán sosteniendo porque algunas personas se acostumbraron a divertirse de esa manera, “mucha gente tiene ganas de volver a disfrutar de un show de alta calidad y en un entorno protegido, sin los peligros que el libre albedrío ofrece en la clandestinidad”. Entre esas medidas para una diversión segura, los locales cuentan con detector de metales, personal destinado a esa tarea y hasta cacheos.

En cuanto a los precios y el golpeado poder adquisitivo de los rosarinos, cree que va a ser un tema “delicado”, porque se trata de una actividad con altos impuestos y costos fijos, como la contratación de adicionales y policía, y eso deriva en el precio de la entrada y de las bebidas en el lugar.

“Ahora, con la mitad de gente vas a tener que pagar todo. A eso hay que buscarle la vuelta para hacer un equilibro”, adelantó. Entre las opciones, evalúan proponer previas con precios diferenciales, para poder aprovechar y armar dos turnos, un plan más gastronómico temprano y algo más nocturno después.

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