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Como se esperaba, Correa fue reelegido con abrumadora mayoría

El economista gobernará hasta 2017. Fue elegido por primera vez en 2006 y reelegido en 2009 luego de reformar la Constitución. Con 56 por ciento, según el escrutinio parcial, y el 60 por ciento según los bocas de urna, el presidente logró cuatro años más en el poder.

Lunes 18 de Febrero de 2013

Tal como se pronosticaba, el presidente de Ecuador, Rafael Correa, obtuvo un contundente triunfo en la primera vuelta de las elecciones y volverá a gobernar el país durante cuatro años más, hasta 2017. Correa gobierna Ecuador desde inicios de 2007. Según datos del Consejo Nacional Electoral (CNE) con el 40 por ciento del total de actas electorales, Correa obtenía un 56,8 por ciento de votos, evitando con holgura la segunda vuelta. En segundo lugar se ubicaba el conservador Guillermo Lasso, con 24,11 por ciento, y tercero quedaba el ex presidente Lucio Gutiérrez, con 5,84 por ciento. Otros cuatro candidatos se repartían porcentajes que variaban entre menos de 1 por ciento y algo más del 3 por ciento.

Asimismo, datos de boca de urna de tres consultoras indicaban que Correa alcanzaba alrededor del 60 por ciento de los votos, más de 35 puntos por arriba de Guillermo Lasso, que alcanzaba un 23 por ciento. Las performances electorales del ex presidente Gutiérrez y del millonario Alvaro Noboa, eran respectivamente de un 5 por ciento y 3 por ciento.

Una vez conocidos los cómputos extraoficiales, miles de ecuatorianos se volcaron a las calles en las principales ciudades agitando las banderas verdes el oficialismo. En Quito, que además de la capital es la plaza fuerte de Correa, sus seguidores confluyeron en la plaza de la Independencia, frente al palacio presidencial de Carondelet.

"A esta revolución no la para nadie, estamos haciendo historia, estamos construyendo la patria chica y la patria grande; gracias por esta confianza, nunca les fallaremos, esta victoria es de ustedes", expresó Correa con euforio al saludar a la multitud desde los balcones de la sede gubernamental.

Las elecciones se celebraron con absoluta normalidad, según consideraron todos los organismos que brindaron a este proceso sus observadores electorales, entre ellos la Unasur y la OEA.

Correa ofreció luego una conferencia de prensa, en la que confirmó su decisión de cumplir este nuevo período de gobierno para luego retirarse en 2017 de la vida pública, aunque admitió que podría continuar en la política, pero en la órbita de América latina. En referencia a la ubicación del conservador Guillermo Lasso en segundo lugar, comentó que "a buena hora hay un crecimiento de la derecha", para debatir los problemas nacionales, pero sobre otros candidatos, como Lucio Gutiérrez, dijo que no se sentaría a dialogar con él porque sentiría que está "traicionando a la patria". Correa dijo asimismo que una de las grandes derrotadas en las elecciones fue la "prensa mercantilista", como denomina a la prensa independiente, y a la que hizo serias advertencias para que sea "honesta y responsable". "Jamás con censura previa, pero sí con responsabilidad ulterior", añadió a modo de advertencia sobre los procedimientos legales en contra de medios de prensa que ha llevado adelante.

Correa, siempre sonriente, continuó: "Hoy podemos decir que Ecuador es un país mucho mejor que cuando nosotros lo recibimos. No hay mejor carta de presentación, porque en cada rincón de la patria se veía la mano de la revolución". Reiteró la importancia del apoyo recibido de la ciudadanía a las políticas de gobierno. "Tenemos apoyo más consolidado. La gran diferencia la hace la consolidación de Alianza País, ahora sí tenemos un partido político consolidado", indicó.

Dedicado a Chávez.Agregó que recibió felicitaciones de una decena de mandatarios latinoamericanos, y señaló que no se siente líder regional. "Al igual que otros mandatarios bolivarianos estaremos donde seamos más útiles para servir mejor a nuestros hermanos latinoamericanos", aseguró. Aprovechó para mandar deseos de mejoría al presidente venezolano Hugo Chávez, a quien le dedicó su triunfo. En una evaluación general de su victoria, Correa dijo que es "una hermosa victoria popular", que demuestra "una maduración democrática sin precedentes" del pueblo ecuatoriano y añadió que la acepta "con suma gratitud", al tiempo que destacó que en su gobierno "mandarán los ecuatorianos" y ya no la "bancocracia, la partidocracia y el poder mediático".

Correa culminó sus apreciaciones sobre las elecciones ecuatorianas con una entrevista televisada en los medios públicos y un discurso ante sus partidarios, que organizaron una multitudinaria manifestación frente al local del oficialismo en Quito.

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