Comisario sobreseído en causa por estafa
El comisario Claudio Lentini, ex jefe de la comisaría 26ª de Villa Gobernador Gálvez, fue finalmente sobreseído en una causa iniciada en 2008 por la venta de bonos contribución a vecinos de esa ciudad. Tras la medida, que lo deja libre de sospecha, el oficial en disponibilidad requerirá su reincorporación a la fuerza.

Lunes 28 de Septiembre de 2009

El comisario Claudio Lentini, ex jefe de la comisaría 26ª de Villa Gobernador Gálvez, fue finalmente sobreseído en una causa iniciada en 2008 por la venta de bonos contribución a vecinos de esa ciudad. Tras la medida, que lo deja libre de sospecha, el oficial en disponibilidad requerirá su reincorporación a la fuerza.

La medida fue dictada por el juez de Instrucción Luis María Caterina luego de que la Cámara Penal revocara el procesamiento que había sido dictado contra el oficial. El tribunal de segunda instancia consideró semanas atrás que la venta de bonos por la cual fue implicado el policía no configuró el delito de estafa.

Tras el dictamen, el juez Caterina primero le dictó la falta de mérito al oficial. Pero el abogado del uniformado, Luis Tomasevich, presentó un recurso señalando que correspondía el sobreseimiento definitivo "porque el tribunal de segunda instancia había señalado que no existió delito", indicó. Así, Lentini quedó finalmente desvinculado de la causa penal.

El caso.Lentini había sido detenido el 29 de abril de 2008 luego de la denuncia de quien por entonces era inspector de Zona 4ª, Daniel Solari. Según la presentación, Lentini y dos civiles se dedicaban a la venta de bonos de colaboración cuyos precios iban de los 10 a los 480 pesos y que tenían premios por sorteo. Los dos civiles recorrían los barrios ofreciendo las rifas a nombre de los Amigos de la Comisaría 26ª, de la cual Lentini era titular.

Esa dependencia policial, según la denuncia, no tenía conformada ninguna asociación cooperadora que estuviera a cargo de los bonos. Caterina primero procesó a Lentini como "organizador" de la rifa al entender que existió un ardid para engañar a los vecinos. Pero los camaristas de la Sala IV plantearon que no existen pruebas que configuren el delito de estafa.

También consideraron que no hubo un perjuicio patrimonial para los compradores. Plantearon que algunas instituciones venden bonos que pueden no estar autorizados, pero cumplen con la entrega de los premios y utilizan el dinero para cuestiones institucionales.