Comenzó el juicio oral por un cruel secuestro
El juicio oral por el secuestro extorsivo de Pablo Belluscio, quien en 2003 estuvo 43 días en cautiverio en los que le cortaron un dedo, comenzó ayer con la declaración de un policía bonaerense que resultó herido de un balazo con un fusil FAL cuando capturaban a la víctima. Ninguno de los cuatro imputados aceptó declarar en la primera audiencia, en la cual la víctima estuvo ausente.

Martes 08 de Septiembre de 2009

El juicio oral por el secuestro extorsivo de Pablo Belluscio, quien en 2003 estuvo 43 días en cautiverio en los que le cortaron un dedo, comenzó ayer con la declaración de un policía bonaerense que resultó herido de un balazo con un fusil FAL cuando capturaban a la víctima. Ninguno de los cuatro imputados aceptó declarar en la primera audiencia, en la cual la víctima estuvo ausente.

Entre estos cuatro está el sindicado líder, Horacio Lala López, de 42 años, Los otros acusados son Mario Leopoldo Ibarra, de 30, Alejandro Oscar Villagra, de 33 y Angel David Martínez, alias Chileno Manolo, quien pidió la palabra sólo para aclarar que su nombre auténtico es Víctor Manuel Valenzuela.

En el inicio el fiscal de juicio acusó a los cuatro de ser coautores de secuestro extorsivo agravado por el uso de armas y por haber causado a la víctima lesiones gravísimas, que tiene una pena de entre 10 y 25 años de prisión.

El testimonio más destacado de la jornada fue el del policía Walter Orlando Serrano, testigo cuando ocurrió el secuestro de Belluscio. Serrano hacía un control de vehículos y dijo que vio cuando desde un auto un hombre sacó la mitad del cuerpo por la ventanilla del acompañante y comenzó a disparar con un fusil FAL. "Busqué resguardarme en algún lugar, pero me hirieron en la pierna izquierda", dijo el hombre.

Pablo Belluscio fue secuestrado cuando salía del complejo deportivo donde practicaba hockey. Los secuestradores enviaron a la familia un video en el que Pablo tenía marcados con números los dedos que le iban a cortar si no pagaban, y unos días más tarde mandaron dos falanges de su dedo índice derecho como un mensaje mafioso de presión.

El 3 de noviembre de 2003, la familia de Belluscio pagó 148.000 dólares de rescate, dinero que fue arrojado en una bolsa desde un tren en movimiento en Isidro Casanova, en el partido de La Matanza.