Martes 11 de Septiembre de 2012
El jueves 30 de agosto pasado a las 19.50 el canal TN difundió una noticia según la cual en Santa Clara del Mar (provincia de Buenos Aires) un nene de cuatro años falleció por no haber recibido atención médica en tiempo y forma. Ahora bien, a continuación de esa noticia y sin que mediara una cortina de separación, una pauta publicitaria u otra información, los conductores del programa, cuando se pensaba que iban a realizar alguna reflexión sobre el trágico suceso, comenzaron a referirse jocosamente a un episodio en el que Carlos Tévez se había expresado en inglés. No es difícil imaginar qué habrán sentido los familiares del nene, quienes se supone estuvieron viendo la nota, al observar la actitud poco feliz de los dos periodistas. Estoy seguro que la intención no fue burlarse del triste hecho, pero demostraron una llamativa falta de ubicación rayana en una cruel irrespetuosidad; que extrañó por tratarse de profesionales de experiencia aquilatada en ese conocido medio de comunicación. Creo que la producción debió hacer una separación entre esa nota de alto contenido dramático y el comentario frívolo. Espero que las autoridades de TN instruyan a los actores involucrados en esa desafortunada escena para que en lo sucesivo se abstengan de formular comentarios risueños inmediatamente a continuación de notas que conmueven el sentimiento de los televidentes. No es la primera vez que en distintos medios, luego de la información de un acontecimiento aciago, los conductores pasan inmediatamente a formular comentarios divertidos. Por eso me parece que en todas las radios y canales debiera haber normas de procedimientos, en el sentido de establecer tiempos razonables entre comentarios tristes y alegres, como una manera de respetar la sensibilidad de las propias personas afectadas y de la audiencia en general.
Edgardo Urraco