Miércoles 23 de Diciembre de 2009
Tenía que ser un 22. No podía ser de otra manera. Justo ayer, el Coloso se volvió loco y explotó junto a su máximo ídolo. Es que anoche las autoridades de Newell’s bautizaron oficialmente al estadio con el nombre “Marcelo Alberto Bielsa”. En el mismo acto, determinaron que la platea de la visera se llamará “Gerardo Martino”. Con la presencia del Loco y el Tata, dos hijos admirados de la institución, más de 20 mil leprosos vibraron con una jornada histórica, que incluyó entrega de plaquetas, un partido de fútbol entre figuras actuales y de ciclos anteriores, shows musicales y fuegos artificiales. Fue una fiesta inolvidable para todo el pueblo leproso que pudo disfrutar en familia junto a muchos nombres que forjaron títulos, regalaron momentos imborrables y lo hicieron grande al club del Parque.
La ceremonia comenzó a las 21 con un desfile de las filiales y de chicos que practican diferentes actividades amateurs en Newell’s. Cuando comenzaba un divertido show musical sobre el escenario montado en la platea del Tata, se cortó sorpresivamente la luz durante 10 minutos. Luego, los hermanos Amadeo cantaron “Balada para el Loco”, el tradicional tango con letra adaptada para Bielsa. A las 21.33 aparecieron en el campo de juego Bielsa y Martino abrazados, y al lado el presidente rojinegro, Guillermo Lorente.
La gente rompió en aplausos y el grito fue uno solo. “Que de la mano del Loco Bielsa...”. Los homenajeados bordearon las lágrimas a cada paso. Después recibieron un balón de cristal, carné honorarios y maquetas del estadio por parte de Lorente. La acción fue acompañada con emotivos videos que resumían el aporte de cada uno a Newell’s.
Después del partido (ver aparte) la jornada se cerró con la música de Crotto del Parque y un estruendoso show de fuegos artificiales.
Los nuevos aires ya se instalaron en el Parque. El Newell’s de la gente está en marcha, con las puertas abiertas y ayer se dio un gran gusto. El Loco Bielsa y el Tata Martino, dos de sus glorias, aceptaron prestar sus nombres y se quedan en casa, para siempre.