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Colombia y la guerrilla de las Farc logran un primer y vital acuerdo

Sin embargo, no está aún cerrado definitivamente: todo depende de alcanzar consensos en otros puntos de un largo temario. Después de seis meses de negociaciones, el gobierno de Santos y los insurgentes lograron un plan de mejoras en el histórico tema de la tierra.

Lunes 27 de Mayo de 2013

El gobierno de Colombia y la guerrilla de las Farc alcanzaron un primer acuerdo en sus negociaciones de paz, en el tema agrario. Ambas partes informaron del avance mediante un comunicado conjunto, en un hecho histórico en las conversaciones de paz que buscan poner fin a medio siglo de conflicto armado.

El acuerdo, que está condicionado a alcanzar un trato general basado en una agenda pactada de cinco temas, incluye el acceso y uso de la tierra agrícola, la formalización de la propiedad, protección de zonas de reserva, desarrollo social y la erradicación de la pobreza, así como políticas alimentarias, de créditos y subsidios y el estímulo a la producción agropecuaria.

"Lo que hemos convenido en este acuerdo será el inicio de transformaciones radicales de la realidad rural y agraria de Colombia con equidad y democracia. Está centrado en la gente, el pequeño productor, el acceso y distribución de tierras, la lucha contra la pobreza, el estímulo a la producción agraria", dijeron ambas delegaciones en el comunicado conjunto.

El tema agrario es fundamental en las negociaciones de paz, debido a que las demandas campesinas están en la génesis de la formación de la guerrilla comunista surgida en 1964.

Todo o nada. Las negociaciones iniciadas hace seis meses siguen el principio de que "nada está acordado hasta que todo esté acordado", y tienen como base una agenda que incluye la participación en política, el fin definitivo del conflicto armado, la lucha contra el narcotráfico (las Farc están involucradas) y la compensación a las víctimas.

El próximo 11 de junio se reiniciará el diálogo en La Habana, el que arrancará con el segundo tema de la agenda: la participación de la guerrilla en política, según el informe conjunto divulgado al cierre del noveno ciclo de negociaciones.

El presidente conservador Juan Manuel Santos, cuyo gobierno ha impulsado las primeras negociaciones de paz en una década, mostró entusiasmo por el acuerdo en su cuenta en Twitter. "Celebramos, de veras, este paso fundamental en La Habana hacia un pleno acuerdo para poner fin a medio siglo de conflicto. Continuaremos con el proceso con prudencia y responsabilidad", escribió Santos en su cuenta @JuanManSantos de Twitter tras la divulgación del acuerdo. Los diálogos de La Habana, iniciados en noviembre, han transcurrido con un moderado optimismo entre las partes, aunque no han faltado las críticas y acusaciones mutuas.

Las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia, que habían adelantado el sábado el posible anuncio del primer acuerdo en el diálogo, emitieron un comunicado más tarde en el que admitieron el avance en el tema agrario, aunque aludieron a "salvedades puntuales", que deberán ser "retomadas" antes de la conclusión de un acuerdo final. De esta forma las Farc echaron algo de agua al fuego de la celebración en Colombia. "En La Habana estamos abriendo una senda para que el pueblo actúe, se movilice, en defensa de sus derechos y siga haciendo escuchar su voz como protagonista principal de la construcción de la paz", dijo el jefe negociador de las Farc, Iván Márquez, al leer el comunicado. Ayer, ambas partes lograron "acuerdos sobre acceso y uso de la tierra, tierras improductivas, formalización de la propiedad, frontera agrícola y protección de zonas de reservas", según el comunicado conjunto leído en su primera parte por el dipomático cubano Fernández de Cossío y el delegado de Noruega Dag Nylander.

La guerrilla ha presentado un centenar de propuestas sobre el tema agrario a lo largo del proceso de diálogo, pidiendo, por ejemplo, mayores controles sobre la inversión extranjera en sectores clave como la energía y la minería, pero el gobierno ha replicado que ni el sistema económico ni la propiedad privada están en discusión.

Peligro de impunidad.Críticos del proceso de paz, como familiares de las miles de víctimas de las Farc, sostienen que la negociación no debe permitir la impunidad. Líderes guerrilleros y algunos militares están acusados de delitos. Según informes de Naciones Unidas, crímenes de guerra se han cometido en Colombia reiteradamente, tanto de parte de las guerrillas como del Estado.

El equipo negociador del gobierno, que lidera el ex vicepresidente Humberto de La Calle, se mostró satisfecho con lo acordado y dijo que permitirá "transformar de forma radical la realidad rural de Colombia". El acuerdo "supera la visión tradicional de una reforma agraria y pretende crear cambios reales para cerrar la brecha entre el país rural y el urbano", dijo De La Calle.

Un eventual acuerdo que selle la paz en Colombia es vital para este país, cuyo desarrollo se ha visto entorpecido por el conflicto armado.

El resto de la región comenzó a saludar el acuerdo. "Nos llena de alegría y felicitamos al gobierno del presidente Santos", dijo el mandatario venezolano, Nicolás Maduro, de visita en Cochabamba, Bolivia, al conocer el anuncio. El boliviano Evo Morales, en tanto, elogió la "paciencia y esfuerzo" del presidente Santos como clave en las negociaciones que se desarrollan en La Habana y remarcó que una paz definitiva en Colombia era un deseo tanto del fallecido presidente venezolano Hugo Chávez como del líder jubilado cubano Fidel Castro. Ambos eran aliados estratégicos e históricos de las Farc.

Hectáreas

Según diversas ONG de Colombia y funcionarios, al menos dos millones de hectáreas les fueron quitados a los campesinos por grupos armados ilegales (incluidas las guerrillas), otros cuatro millones quedaron abandonados por temor a la violencia y entre 400.000 y 500.000 hectáreas se arrebataron al Estado en procesos fraudulentos.

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