Lunes 18 de Marzo de 2013
Cientos de fieles, en un domingo inusual, colmaron ayer la Catedral metropolitana en el marco de una multitudinaria y festiva misa celebrada para conmemorar el inicio del papado de Francisco.
El nuncio apostólico en la Argentina, Emil Paul Tscherrig, aseguró que la designación de Jorge Mario Bergoglio como Papa marca "un nuevo comienzo" para la Iglesia, que estará guiada por "un hombre lúcido, cercano a la gente y sin pretensiones".
"Cada vez que el Señor nos da un nuevo Papa, nos ofrece como Iglesia un nuevo comienzo; nos recuerda que somos un pueblo de peregrinos con el Papa como guía", dijo monseñor Tscherrig durante su homilía en la Iglesia Matriz de la Arquidiócesis de Buenos Aires, de la que Bergoglio fue titular hasta hace cinco días.
La predicación de Tscherrig se vio interrumpida en varias oportunidades por el aplauso cerrado y los vivas de una activa concurrencia que agitaba banderas vaticanas y argentinas entre los intersticios que dejaban las pancartas, las cámaras y los teléfonos celulares en alto. "La personalidad del Papa, con su carisma, nos señala el ritmo del camino. Y Francisco ya dejó señalado el camino que quiere seguir", agregó. El nuncio recordó además su experiencia personal en el trato con el por entonces arzobispo Bergoglio. "He llegado a la Argentina hace solamente un año, pero fue el tiempo suficiente para descubrir, admirar y apreciar las altas calidades espirituales y humanas de ese arzobispo lúcido, hombre de la Iglesia simple y humilde, cercano de la gente y sin pretensiones", dijo.
Además, aseguró que vivió con "sorpresa y alegría" la designación del nuevo papa y recordó cuando Bergoglio "con motivo de mi primera visita (a la Argentina) insistió en acompañarme hasta la salida de la casa, gesto que reservaba a cada huésped". "Me acordé de esto cuando se asomó al balcón de San Pedro y, antes de dar la bendición, se inclinó ante los fieles, en un gesto insólito de humildad, para recibir, por su intercesión, la bendición del Señor", dijo.